Saber mirar· por Gloria Serrno

Es un hecho, cada vez más Mérida se mueve en bici.

Gloria Serrano

Llegó la primavera y a su lado ese calor intenso que, en la península de Yucatán, hace que todo se vea como a través de un cristal, como si se tratara de un espejismo en el que 10 minutos bajo los rayos del sol parecen interminables. Son los días en que se hace necesario esperar a que caiga la tarde para, poco a poco, comenzar a sentirse de nuevo cómodo con el cuerpo que uno habita. Ahora son las 20:35 y la brisa sopla lo suficiente para animarse a dejar la fresca calma de las casas y recorrer la ciudad, Mérida, que en sus incontables detalles nos narra lo que somos, un pueblo mestizo con enorme riqueza cultural. La imponente Catedral de San Ildefonso ya iluminada, la Plaza Grande siempre inquieta, sus apacibles parques y las fachadas de portada de revista, hacen que en ocasiones sea difícil distinguir entre la realidad y la poesía.

Y es justo aquí donde cada miércoles, por la noche, el encuentro sucede. La sobria belleza del parque de Santa Ana se llena de risas, miradas inquietas, cascos, luces reflejantes y, por supuesto, bicicletas. Es el paseo ciclista. Una poderosa carga emocional se percibe de inmediato y hace pensar que no todo en este país está roto, que de alguna forma la fuerza de la vida arrastra irreversiblemente cuanto encuentra a su paso y nos mantiene en la rodada. ¿Cómo es esto posible? De ninguna forma se trata de un hecho aislado. El movimiento de ciclismo urbano, ese formidable conjunto de gente que a diario invade con su entusiasmo las transitadas avenidas de ciudades como Madrid, Bogotá o la Ciudad de México, comenzó en 1992 revolucionando las calles de San Francisco, California, bajo el nombre de Masa Crítica. El impacto de su presencia fue tal, que tiempo después inspiró la filmación en China, Países Bajos, Dinamarca y Estados Unidos de Return of the Scorcher (el regreso del scorcher, la bicicleta), documental en el que Ted White, su realizador, muestra la profunda filosofía que subyace detrás de quienes promueven el uso de la bicicleta como medio alternativo de transporte dentro de las grandes urbes.



Actualmente los recorridos ciclistas se han convertido en un extenso fenómeno que a golpe de pedal, está transformando la visión de la vida en comunidad. En la capital yucateca son los CicloTurixes quienes encabezan esta tremolina, un colectivo independiente que se define así mismo como “incluyente y autogestivo, que contribuye a lograr una ciudad más humana a través de la recuperación de los espacios públicos”. Siempre que los veo me repito: aquí está pasando algo a lo que deberíamos prestar atención; aquí está pasando todo aunque nuestra indiferencia, la incapacidad de abandonar la prisa o nuestra mirada distraída nos impidan verlo. Del 4 al 7 de febrero CicloTurixes llevó a cabo la Semana de la Bicicleta 2015, siete extraordinarios días durante los que se realizaron variadas actividades en distintos puntos de la ciudad, como el Taller de Seguridad Vial: convivencia en movimiento y el Primer Encuentro Peninsular de Colectivos Ciclistas, cuyo objetivo fue “construir redes de trabajo colaborativo y establecer canales de comunicación entre los diferentes grupos de la península dedicados al ciclismo urbano”, evento en el que estuvieron presentes Bicineta, Playa Bicicletero y Ciclistas Campeche, entre otras agrupaciones.

En el parque de La Ermita se llevó a cabo la presentación del Reporte de Movilidad Ciclista de Mérida 2014 y el conversatorio Seguridad vial: la experiencia desde grupos vulnerados. Con eficacia sibilina, también realizaron un impecable trabajo hormiga de gestión e intervinieron las calles más transitadas de la ciudad, como la Avenida Itzáes, para hacerse visibles y proponer a la población nuevas y mejores formas de ocupar el mismo espacio. Su capacidad de convocatoria logró hacer eco en otras mentes creativas y audaces como Alterarte, Bicomún Bici Lab, Traficante de Letras, La Siembra, Mahaché Jarana Maya Moots, la emblemática cantina La Negrita y ese imprescindible espacio escénico que todos conocemos, La Rendija. Todos ellos, sin pensársela dos veces, se unieron a esta lucha colectiva por hacer de la cotidianeidad algo más que un estado de sobrevivencia. Hoy, CicloTurixes es un referente del activismo comunitario, el cual forma parte de las 50 organizaciones mexicanas que aparecen en el Atlas dinámico del ciclismo urbano de América Latina y el Caribe y que aportaron datos para crear el Reporte de Biciudades 2014 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). No obstante, al igual que Einstein, saben que para mantener el equilibrio hay que seguir avanzando; por eso, en coordinación con la Red Nacional de Ciclismo Urbano, promueven innovadoras estrategias para contagiar a más ciudadanos, entre las que se encuentran el Taller de Ciclismo Urbano que se realizará este domingo 29 de marzo a las 8:30 horas en el Remate del Paseo Montejo, que además incluye un BiciTrueque de refacciones y partes usadas, y el Primer Concurso de Cortometrajes por la movilidad sostenible “Muévete en corto”, abierto del 15 de marzo hasta el 1º de junio de 2015.



Es un hecho, cada vez más Mérida se mueve en bici. Son hombres y mujeres, personas de todos los estratos sociales, de distintas edades e intereses también heterogéneos, quienes están apostando por la transformación del país no como una utopía que nunca llegará, sino como una posibilidad real que se construye a partir de la organización de una ciudadanía que se asume como agente del cambio, más allá de los 140 caracteres y más allá de la esporádica pero recurrente protesta social como medio de reclamo. Nuestras ciudades crecen a un ritmo vertiginoso. En el 2015, cerca del 80 por ciento de la población mexicana vive en centros urbanos y a nivel mundial la cifra alcanza el 54 por ciento según datos de la ONU, por lo que repensar las metrópolis se vuelve una necesidad acuciante. ¿Cómo sucedió? ¿En qué momento comenzamos a diseñar ciudades para ser ocupadas por automóviles y no por personas? ¿Cuándo dejamos de congregarnos en nuestros parques y plazas públicas? ¿Cuándo desplazarse de un sitio a otro se hizo más importante que todo lo demás? ¿Cuándo el desarrollo sustentable pasó de ser un objetivo de las sociedades a un tema de congresos que nadie atiende?

Definitivamente nos perdimos en algún punto del camino, pero la dimensión global del movimiento de ciclistas urbanos nos está gritando que sí, que otra experiencia del nosotros es posible, que poner el acento humanista a nuestra contemporaneidad no es una meta inalcanzable. Si tienen la inquietud de mejorar sus habilidades en el manejo de la bicicleta, aprender aspectos básicos del mantenimiento de este vehículo, conocer estrategias para circular con seguridad o profundizar en las características que han hecho del ciclismo urbano el movimiento que es en la actualidad, dejen atrás la resignación, la desconfianza o la apatía, para acercarse a este colectivo que esta noche, mientras escribo estas líneas, se dispone a comenzar su excursión nocturna número 218. El escenario está puesto, el buen ánimo se puede ver en las miradas de los reunidos que hacen contacto, que se estrechan la mano o se dan una palmada en el hombro y, créanlo, conversan. Observarlos te quita el calor, el cansancio, el estrés acumulado y, en mi caso, hace que me entregue a su disfrute y recuerde ciertas frases de Oda a la bicicleta de Neruda: “Pasaron junto a mí las bicicletas… sigilosas, veloces… me parecieron solo movimientos del aire”. Movimientos, pienso, como el de las libélulas, como el de los turixes.



Sitio web: style="color:red; text-decoration:none";> www.cicloturixes.org
Twitter: @Ciclo_Turixes


FIN DE SEMANA:
Cine
• 28 de marzo, 19:00 horas. El Centro Cultural El Olimpo de Mérida presenta dentro del Ciclo Directoras, la cinta Mejor que chocolate (Canadá, 1999). Lugar: videosala del Centro Cultural Olimpo. Solo adultos. Entrada libre.

• 28 de marzo. La68 Casa de Cultura Elena Poniatowska presenta las cintas: Pina (12:00 horas), The substance (18:00 horas) y Leaviathan (21:00 horas). General: $35.00 Estudiante: $20.00 Lugar: La68 (calle 68 x 55 y 55, Centro). Tel. 924 95 40. Sitio web: style="color:red; text-decoration:none";> www.la68.com

Teatro
• El domingo 29 de marzo, 20:00 horas. La Rendija presenta Los días felices, versión de Síndrome Belacqua (Grupo invitado de La Rendija) sobre textos de Samuel Beckett. Dirección y producción: Ulises Vargas. Boletos en taquilla una hora antes de la función. Lugar: Sede 50/51 (Calle 50 #466 esquina con 51 Centro, Mérida). Recomendado para adolescentes y adultos. Boletos en taquilla 1 hora antes de la función. Mayores informes al tel. 329 13 13 o sitio web: style="color:red; text-decoration:none";> www.rendija.net

• Del 27 al 29 de marzo en Mérida, Yucatán se llevará a cabo el Primer Encuentro Internacional de Creadoras Escénicas: "La mujer en la Escena Teatral Latinoamericana de cara al Siglo XXI". Organiza El Globo Arte y Cultura, A.C.