Temporada de patos

Temporada de patos. Por David Collado

David Collado
Foto: Ap
La Jornada Maya

10 de septiembre, 2015

La cobertura mediática y la prensa deportiva de nuestro país vive bajo un principio de doble moral en relación a los deportes de los que se informa, analiza y comenta. A excepción de algunas regiones del país, incluyendo nuestra querida Península de Yucatán, el Golfo, Norte y Pacífico, donde el beisbol toma un papel relevante en la vida de sus ciudadanos, el resto de la geografía nacional vive, para bien y para mal, bajo el yugo incesante del fútbol.

Estamos en un país tan futbolizado que destaca más un partido amistoso entre México y Argentina, en donde no se juega absolutamente nada, que un torneo de basquetbol clasificatorio a Juegos Olímpicos, donde nuestros representantes están rompiéndola y dando excelentes resultados que lo ponen en la antesala de un boleto a la justa de Río. Pocas, muy pocas veces escucho a alguien hablar u opinar acerca de nuestros representativos “extra-fútbol”. ¿Qué se sabe de nuestro basquetbol? Se comenta a veces del talento de Gustavo Ayón, no tanto de otros jugadores base de nuestra selección. La liga nacional carece de patrocinadores serios que le den impulso y la hagan atractiva para cadenas de televisión (salvo TVC Deportes y AyM Sports).

El basquetbol mexicano yace en estado de coma desde hace años. En Guadalajara 2011 pareció volver a la vida con la medalla de plata. De pronto la gente hablaba de basquetbol como si fuera futbol, de nuestros “12 Guerreros”, héroes desconocidos y muy talentosos, como si fueran dioses. Parecía que el deporte de la canasta finalmente tendría un interés permanente entre los jóvenes, pero no fue así. México está haciendo muy bien las cosas en un deporte que dio de qué hablar por sus escándalos y corrupción federativas, y en vez de destacarse, se habla más de por qué Argentina le empató a la selección nacional en el fútbol.

Si México clasifica a Juegos Olímpicos en basquetbol, más de un “experto” se dirá fan de Ayón, de Paul Stoll, de Jorge Gutiérrez, Héctor Hernández, para después olvidarse de ellos a las primeras de cambio. Me encanta el hecho de que nos fijemos en otros deportes, de verdad, pero es importante estudiarlos, analizarlos y así disfrutarlos mejor
tanto como profesionales de los medios como aficionados. Espero que, pase lo que pase, el clasificatorio de FIBA termine por consolidar el basquetbol como deporte popular en nuestro país, que realmente indique que tantas y tantas canchas de este deporte generen un semillero constante que nos de un equipo competitivo de manera regular.

Más allá de si se logra el pase o no, hay que estar orgullosos del empeño que se le ha puesto, y sobre todo, de estos doce jugadores que reciben mucho menos que figuras del futbol como Ochoa, Guardado o Chicharito, pero que le ponen mil veces más de pundonor, esfuerzo y corazón.

No puedo cerrar este espacio sin invitarlos a que vean las instancias finales del US Open en el tenis. Se viven unos duelazos en el último Grand Slam del año. Salvo la salida prematura de Rafael Nadal, los favoritos siguen en pie de guerra. Nadal parece que va en picada. No es el mismo desde su lesión.

@eldavo85