Cristal de roca

Reflexiones de una ciudadana común

Cecilia Lavalle
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Miércoles 08 de noviembre, 2016

Soy una ciudadana común. Común como las miles que no estamos cómodas con la incompleta ciudadanía que tenemos. Común como las cientos que trabajamos en distintos ámbitos para que todas las mujeres gocen y ejerzan una ciudadanía plena. Y desde mi común ciudadanía hoy quiero aplaudir de pie a otra ciudadana común y ejemplar.

Hace casi 20 años la teoría feminista me permitió comprender el sinsentido que implica que a las mujeres, sólo por nacer mujeres, se nos suprima o se nos regateen los espacios de poder. Y elegí la acción para cambiar y no la abnegación para soportar.

En esa ruta he conocido y admirado a varias ciudadanas. Una de ellas, María del Carmen Alanis Figueroa recién termina su gestión al frente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

En la década de los 70 se apostó a que mientras más mujeres entraran al poder, más pronto cambiaría la condición y posición social de todas; en los 90 se demostró que no era ni tan fácil, ni tan simple.

Entonces el debate fue (es): ¿sólo más mujeres o sólo mujeres feministas? Mi postura es: Más mujeres. Punto. Porque defiendo el derecho humano de las mujeres a la mitad del poder. Pero en el camino apoyaré y reconoceré a las mujeres que hagan realidad el sueño feminista de la igualdad.

La inteligencia, trabajo, talento argumentativo, mirada estratégica, capacidad para forjar alianzas, firmeza, aunado al compromiso y entrega de María del Carmen Alanis mostraron, una vez más, que mujeres comprometidas con la igualdad cambian la historia de muchas mujeres.

Fue magistrada del TEPJF 10 años, de los cuales, cinco fue la presidente. Y en esa década fue la única mujer entre seis hombres. Remar contracorriente seguro fue la constante más que la excepción.

Pudo formar un gran equipo de trabajo. Lo ha reconocido siempre. Y también ha reconocido el importante papel que para construir paridad ha jugado la Red Nacional Mujeres en Plural, a la que pertenecemos. Pero esos ingredientes, sin su particular claridad, persistencia y resistencia no hubieran dado los resultados que hoy tenemos.

¿Y qué tenemos? En materia de derechos políticos tenemos los avances más significativos en seis décadas. Tenemos un nuevo horizonte y una nueva página en cuyo encabezado se lee: Paridad.

La contribución de María del Carmen Alanis fue esencial para comenzar a escribir esa página y deja buenos cimientos para seguir escribiendo.

Por si eso fuera poco, dejó abierta la puerta para prevenir, sancionar y erradicar la violencia política contra las mujeres. Siempre ha existido, pero ella fue fundamental para conceptualizarla y unir fuerzas institucionales para empezar a poner diques al respecto.

Dos mujeres conforman hoy la Sala Superior del TEPJF: Janine Otalora Malassis y Mónica Soto Fregoso. Y sin duda escribiremos más páginas de paridad, pues ambas están comprometidas con la igualdad. Pero ya hay ruta marcada. Y eso es mérito de María del Carmen Alanis.

Por eso ahora que terminó su gestión como magistrada, deseo hacerle un profundo reconocimiento. Mi ciudadanía, mi común ciudadanía, luce esperanzadoramente maravillosa en buena medida gracias a su trabajo. De modo que: Aplaudo de pie largamente.

Mérida, Yucatán

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