Triunfó la política por ahora

¿No es mejor prevenir que atender bomberazos?

Francisco J. Rosado May
Foto: Mario Antonio Núñez
La Jornada Maya

Martes 10 de enero, 2017


Los titulares de los medios locales y nacionales han informado, desde el 7 de enero, que la violencia en Quintana Roo con respecto al cierre de carreteras, debido al reclamo de pago del seguro contra siniestros, ha sido controlado. Triunfó la política, de la mano del gobernador Carlos Joaquín y Miguel Ramón, principalmente, los más visibles, aunque seguramente no los únicos.

Los escenarios no eran fáciles; la decisión de los ejidatarios se complicó con el aumento a la gasolina y demostró el mal humor nacional debido a la acumulación de casos de impunidad, corrupción, opacidad, violencia, inexperiencia de algunos funcionarios de diferentes niveles, falta de estrategias de comunicación efectiva, más lo que se acumule. A nivel peatonal las versiones fueron muy diversas, para explicar lo que pasó y las posibles respuestas del gobierno: que es muy notorio que en dos municipios donde ganó el PRI haya sucedido el movimiento; que hay injerencia de partidos y políticos para sacar provecho; que fue provocado por el gobierno estatal o el gobierno municipal o federal, porque el estado tiene un gobierno que no es priista; que no todos los que quieren cobrar protestando sembraron maíz; que estos cierres de carretera estaban coordinados con los saqueos que se supone eran en protesta por el aumento del combustible; que se estaba preparando un escenario adecuado para un golpe de estado inducido por el gobierno, etc., etc. Con las redes sociales el etc., es bastante largo.

Lo cierto es que cuando hay movimientos sociales que llegan al punto de violencia, activa o pasiva, prácticamente todos los sectores sociales perdemos. ¿Qué imagen observa un turista sobre Q. Roo? ¿Cuál es la pérdida por no llegar a su destino tanto productos como personas? ¿Cuánta más gasolina se tuvo que consumir por rodear el bloqueo de carretera o esperar si estaban atrapados y llevaban productos perecederos? Ante estos escenarios la respuesta policiaca no era lo más adecuado. La respuesta debería ser política, y así fue. En este sentido no queda más que felicitar a los actores que permitieron los acuerdos que condujeron a terminar los bloqueos carreteros, sean del gobierno estatal o federal o municipal o ejidal o comunitarios.

Con base en lo anterior es indispensable, me parece, establecer lo siguiente: hasta cierto punto es previsible que haya movimientos sociales, de diferente intensidad, especialmente cuando hay cambio de gobierno, de partido, de funcionarios y cuando no todos tienen la experiencia necesaria para atender la magnitud del reto que implica el estado; no es difícil asumir que los responsables de áreas de gobierno con experiencia hubieran previsto casos como el de los siniestros. No hay evidencia cuánto se prepararon para ello y si lo están haciendo para otros conflictos previsibles. Lo importante es que la política eficaz debe combinarse con una mayor capacidad de previsión y de comunicación efectiva. Un gobierno que se la pasa atendiendo bomberazos no será un gobierno eficaz ni tendrá a su alcance todos los recursos necesarios para una política exitosa que sólo atienda emergencias y urgencias; el gobierno debe generar planes estratégicos; hay ejemplos que han demostrado éxito en otras latitudes. En materia agropecuaria, voltear a los conceptos de soberanía y seguridad alimentaria, especialmente para los sectores más desprotegidos y los ejidos. En este sentido la agroecología ofrece varias alternativas, desde agricultura urbana hasta impulso a la agricultura tradicional con un mercado orgánico que puede incluso subir el nivel de subsistencia a comercial. Diversificar, impulsar huertos familiares agroecológicos (no políticos), apicultura orgánica, declarar al estado libre de transgénicos y reducción significativa de pesticidas. (No me puedo imaginar un escenario en el que por la enorme cantidad de pesticidas se contaminen los mantos freáticos que surten de agua a todas las zonas turísticas del estado; escenario que puede ser realidad si no se actúa a tiempo); en materia de salud, adoptar la política de prevenir en lugar de curar; en este sentido es importante fortalecer y empoderar el conocimiento tradicional de herbolaria y partería con técnicas Mayas. ¡Imaginemos todo este potencial con respaldo académico! No es nuevo, China lo está haciendo y ha alcanzado más del 20 por ciento de su PIB siguiendo estas estrategias.

En un formato de “Think Tank”, creo que no sería mala idea convocar a los mejores pensadores, académicos, artistas, empresarios, etc., de nuestro estado, a reuniones de trabajo continuos para apoyar el trabajo de gobierno.

Me sumo al grupo creciente de ciudadanos que buscamos no sólo expresar descontento, sino proponer ideas. La mejor política pública es escuchar las voces de los ciudadanos y generar mecanismos políticos que las atiendan eficazmente.

Chetumal, Quintana Roo
[email protected]