Batazos y tacleadas

Los nuevos Tigres

Antonio Bargas Cicero
Foto: Jam Media
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 24 de febrero, 2017

Fernando Valenzuela Anguamea ya dejó huella en la península como jugador. Ahora tratará de hacerlo como directivo.

La llegada del Toro a la Liga Mexicana de Beisbol como cabeza del grupo que estará al frente de los Tigres de Quintana Roo es una buena noticia para el beisbol mexicano, y excelente para la rivalidad con los Leones. En 1979, cinco años antes del segundo campeonato de los melenudos, el zurdo de Etchohuaquila fue Novato del Año con Yucatán con récord de 10-12 y efectividad de 2.49 en 181 entradas, en las que ponchó a 141.

Como gente de beisbol, puede aportar mucho a los sólidos y tradicionales bengalíes, así como a la pelota nacional. Se le respeta, se le admira. Seguramente lo que aprendió en Estados Unidos lo incorporará a su nueva organización. Ojalá traiga ideas nuevas, innovadoras, como lo han hecho otros nuevos dueños en el circuito. Dentro y fuera del terreno su presencia podría ser muy importante, sobre todo para aconsejar y motivar a jóvenes. Valenzuela fue uno de los couches de la selección mexicana que logró su mejor resultado en el Clásico Mundial de 2006 (3-3 y eliminó a Estados Unidos). Los Dodgers compraron su contrato en 1979 y tuvo una de sus mejores campañas en 1986 (21-11, 3.14 y fue líder de la liga en triunfos, juegos completos y entradas).

Llaman la atención algunas de las primeras decisiones del club -no oficiales aún-, como la salida de Cuauhtémoc Chito Rodríguez Meza, quien era presidente y fue parte de varios conjuntos ganadores, y que Fernando Valenzuela Jr. sería gerente general. "El Torito", dos veces estrella con los Leones, todavía jugó en la LMB en 2015. Hay dudas que en la Asamblea de hoy de la LMB se empezarán a resolver. Puro Beisbol publicó que “después de consultarlo con varios directivos de la LMB, no hay inversión de empresarios (en Tigres), sino dinero del nuevo gobierno estatal para mantener el show en el Beto Ávila, aunque sin el derroche aparente de recursos”.

La multipropiedad no es lo ideal y un buen ejemplo es lo que están haciendo Pericos y Acereros. Gerardo Benavides, dueño de ambos clubes, quitó cuatro extranjeros clave a los campeones para armar a Monclova, al que parece quiere darle el título a toda costa. Los hermanos Arellano Hernández son dueños de Leones y Vaqueros y lo han manejado bastante bien. Se han hecho movimientos entre los equipos, pero sin ser desproporcionados ni que afecten a alguno.