Batazos y Tacleadas

Un mundial incompleto

Antonio Bargas Cicero
Foto: MLB.com
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 10 de marzo, 2017

Un mundial sin el mejor pelotero del planeta (Mike Trout) y sin el lanzador más dominante (Clayton Kershaw). Y con el país que tiene al rey de los deportes como pasatiempo, sin la mayoría de sus figuras. Inconcebible.

El Clásico Mundial, cuya cuarta edición comenzó esta semana, es una gran idea, algo que la pelota necesitó por mucho tiempo -los astros de Grandes Ligas representando a sus países-, pero si no se hacen cambios para asegurar que todos los que deben asistir lo hagan, y que estén en el mejor nivel posible, el torneo difícilmente se consolidará. El principal problema del Clásico es que se realiza en la pretemporada. Eso no puede ser. Hay peloteros que vienen de lesiones, llegan a equipos nuevos o buscan un lugar, y por lo tanto no pueden competir. El campeonato debe disputarse luego de la Serie Mundial, que tampoco es una época ideal, pero los peloteros están en forma y no hay que lidiar con los impedimentos de la pretemporada.

La selección mexicana, que debutó anoche, se vio afectada por las bajas de Jaime García y Jorge de la Rosa, quien no tiene un lugar garantizado con Arizona. El cañonero Khris Davis, quien declinó competir tras ser incluido por el Tricolor en su róster final, es un ejemplo de la poca seriedad con la que algunos jugadores ven el Clásico, que en Estados Unidos es considerado una simple exhibición. Casi nula cobertura en la prensa y a varios de sus peloteros poco les importa. El mánager estadunidense Jim Leyland señala que es prioridad cuidar a los jugadores. Se entiende eso, pero en el mundial de futbol Argentina y Portugal no van a cuidar a Messi y Cristiano, sino a ganar. La preparación que se programa para cada selección -tres días de entrenamiento y dos juegos- no va acorde con un mundial. Se necesitan al menos dos semanas, que pueden ser en noviembre.

Estados Unidos tiene muy buen equipo esta vez. Ojo con Nolan Arenado, líder de la Nacional en jonrones y producidas. Un astro poco conocido. Pero su rotación pudo ser mucho mejor, con todo respeto para Chris Archer y Marcus Stroman. El día que veamos un dream team de los estadunidenses, el Clásico habrá cumplido uno de sus principales objetivos.

Está por terminar oficialmente la era de Tony Romo con los Vaqueros de Dallas. Muy pocos triunfos en playoffs, pero brilló una década en un puesto ultra difícil; verlo siempre fue atractivo por su brazo, habilidad y carisma. Quien lo adquiera se acercará al Super Bowl.