Las pymes amarradas

Menos requisitos para más y mejores negocios

Carlos Mena
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Martes 21 de marzo, 2017


El crecimiento económico de la península de Yucatán obedece a circunstancias geográficas pero también a esfuerzos de empresarios. A continuación expongo algunas de las razones:

1) La seguridad ha propiciado una migración de gente del norte del país que ha abierto negocios.

2) Quintana Roo ya no tiene temporada baja, ha duplicado sus cuartos hoteleros en 10 años y sigue creciendo.

3) Los esfuerzos públicos en iniciativas de emprededurismo, en todos los órdenes de gobierno también han sido importantes; sin embargo, todas las empresas son dirigidas a restaurantes, pequeños servicios o inventos nuevos.

Los instrumentos de apoyo a la pymes:

a) Al campo, con semillas, alambre, pies de cría, de cerdos o pollos.

b) Créditos a pymes con y sin garantía en pequeños montos.

c) Apoyos en capacitación y en equipos, con facturación electrónica para siempre favorecer la recolección de impuestos.

Esta cultura de apoyo de los gobiernos ha predominado más de 50 años; funciona, pero desde el TLC y la globalización han creado un sinnúmero de permisos y restricciones que provocan un cuello de botella en la forma de hacer nuevos negocios.

La pregunta ya no debe de ser cuánto se crece si no quién crece y por qué. Esta reflexión puede marcar un cambio para detonar nuevas empresas de giros industriales, químicos y financieros, hoy ahogadas en permisos y concesiones que sólo empresas del centro del país disfrutan.

Necesitamos un gobierno que desatore obstáculos regulatorios que impiden nuevos giros. Aquí señalo algunas de sus deficiencias:

a) Secretaria de Hacienda; no hay un solo banco regional de Puebla, los costos de regulación y capital mínimo sólo los pueden erogar los superbancos.

b) Condusef; limita a empresas comerciales que se ahogan con intereses altísimos y pagan las familias; pueden cobrar, porque no son bancos.

c) Cofepris; importar o producir químicos nuevos para hacer fertilizantes o medicinas es una tarea imposible; tardan meses, los trámites son en la Ciudad de México; se tiene que comprar a marcas extranjeras en el centro del país.

d) Secretaría de Economía; permisos de importación y exportación tardan meses; no se puede obligar a que contesta en términos de la ley; o responden que siguen en estudio, eternamente.

e) Secretaría de comunicaciones; frenan a transportistas y a más jugadores en el mercado. Hoy un boleto a Cancún cuesta mucho, porque hay pocas “concesiones”.

Todos los gobiernos y municipios exhortan a la sociedad que consuman productos locales, pero no hay ninguno que diga qué porcentaje de sus compras son locales; si se quiere saber hay que checar a los ganadores de sus licitaciones o preguntar a las cámaras empresariales locales.

Necesitamos un gobierno que entregue bienes y créditos; pero lo que verdaderamente puede cambiar la historia y el crecimiento es una respuesta de fondo y que las secretarías del estado en la creación de negocios, reduzcan requisitos.

Quintana Roo
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