Apuntes para un estudio de la nomenclatura quintanarroense

¿Dónde quedó la secuencia lógica?

Juan A Xacur M
Foto: Braulio Antonio Chi
La Jornada Maya

Viernes 21 de abril, 2017


En la geografía de Quintana Roo están presentes los eventos más importantes de la historia de México; tanto en los nombres de sus poblados como el de sus calles y avenidas. A Chetumal se puede entrar por dos grandes: Insurgentes, nominada así por los héroes de la Independencia o por Álvaro Obregón, llamada así en honor al célebre Manco de Celaya y quien fuera presidente de México y creador de la secretaría de Educación Pública y bajo cuyo régimen se crearon las corrientes artísticas que dieron lustre a la Revolución Mexicana, como el Muralismo Mexicano.

Estas avenidas interceptan a la que originalmente se llamó Héroes del 2 de abril, en honor ciertamente a don Porfirio Díaz, pero para evitar algún dislate se le borró la fecha; efectivamente, hay algunos bustos de personajes de la historia nacional en algunas esquinas y dos añadidos de la Guerra de Castas peninsular.

Tal pareciera que circulamos en Chetumal por las calles de la historia. O que somos muy conocedores de la misma.

Tal vez cuando se trazaron se tuvo la idea de exaltar los valores cívicos nacionales y quizá para muchos tal vez sirviera la nomenclatura de la ciudad para recordar a personajes y hechos históricos y para otros pudiera servir para hacer un ejercicio interesante con los cruzamientos de las calles; ejemplo:

La avenida de los Héroes es cruzada por la 22 de enero (arribo del Pontón Chetumal); también por Carmen Ochoa de Merino (esposa de un gobernador); Othón P. Blanco (fundador de la Ciudad), Álvaro Obregón (revolucionario y Presidente); Ignacio Zaragoza (héroe de la batalla del 5 de mayo); Plutarco Elías Calles (revolucionario y presidente fundador del partido antecesor del PRI); Lázaro Cárdenas, (Presidente que nacionalizó el petróleo, entre otras cosas); arriba siguen los Héroes de Chapultepec, (Batallón de San Blas y los Niños Héroes del 47); ya en el cerro: Efraín Aguilar, (heroico joven chetumaleño que perdió la vida al salvar la de sus compañeros en Belice); continúa Mahatma Gandhi, (hindú que logró por medio de la resistencia pacífica la independencia de su pueblo); siguiendo con Primo de Verdad (precursor de la independencia nacional); Venustiano Carranza (Presidente constitucionalista); sigue San Salvador (Supongo que se trata del país centroamericano y no de Jesucristo, esto último hubiera sido un autogol de los liberales, aunque hay versiones que sostienen que es en honor a don Salvador Silva, propietario del rancho en el cual se trazó la avenida y en donde se construyó la colonia Las Casitas, poco después del Janet); siguen dos flores, Camelias y Buganvilias o Fidel Velázquez. Buganvilias para los vecinos y Fidel Velázquez (líder de la CTM), para el catastro.

¿Y aquí uno se pregunta: qué tienen en común en esa secuencia de personajes con un país amigo o unas florecitas?

O alguien sube a un Taxi y dice: lléveme por favor al cruzamiento de Erik Paolo (héroe de la administración local) con Javier Rojo Gómez (político hidalguense que gobernó Quintana Roo, hasta 1970). Este cruzamiento es real en las calles pero poco probable en la historia.

¿Hay alguna lógica en todo esto? No pretendo poner en tela de juicio los méritos de tal o cual persona, pero dónde quedó la secuencia lógica?

Los nombres se ponen para identificar las calles y diferenciar unas de otras, pero debió de haber un mayor esfuerzo. Hay una colonia que se llama Jardines con nombres de flora, pero la Buganvilias y la Camelias en ningún punto la interceptan.