Resistencia lingüística en el día de Sant Jordi

Tanto el pueblo maya como el catalán han sido sometidos por la política

Juan Manuel Contreras
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 24 de abril, 2017

Miembros de la comunidad catalana y público en general se dieron cita en El Casal Català de la capital yucateca para celebrar una de las fiestas más emblemáticas de Cataluña: el día de Sant Jordi, el cual coincidió con el vigésimo aniversario de la asociación y se celebró con un intercambio de libros y rosas, parte importante de esta tradición medieval.

Como parte del evento, se instaló el mercado Mercasal, el cual ofreció a los asistentes productos ecológicos y saludables como quesos frescos, huevos orgánicos, miel y sus derivados, así como pan artesanal, hamburguesas veganas y plantas aromáticas.

El programa del evento dio inicio con la presentación la cuentacuentos Natascha Rodríguez con el espectáculo Contando y enredando. Posteriormente Pedro Álvarez y Marco Ceballos deleitaron al público con un concierto de rumba wayé.

De igual forma, el colectivo Malas impresiones ofreció un conversatorio respecto a la edición independiente; Ernesto Medina, miembro del colectivo, quien también colabora con La Jornada Maya, comenta que Malas impresiones es una serie de autoediciones y publicaciones independientes. “Nos invitaron a mostrar nuestro trabajo con motivo de la feria del libro, tenemos un proyecto que se relaciona con la lectura de una manera muy independiente y artesanal”, agregó.

Por su parte, Lloren Puyol, presidente de la asociación El Casal Català relata los inicios de la asociación, “es una iniciativa que viene de 20 años atrás, fue formada por varios catalanes y gente de ascendencia catalana, entre ellos Manuel Mercader y Josep Ligorred”, abunda en que la fundación respondió a la inquietud de los miembros por montar un local que propicie el encuentro de la cultura catalana.

“Además de ser un centro de incentivación de la cultura catalana, somos una entidad local, pues la conciencia y la visión local siempre están presentes en las actividades que realizamos”, señaló Puyol.

La asociación se dedica a la organización de diversas actividades que difundan la cultura catalana como son ciclos de cine, conferencias multitemáticas y talleres, así como clases de catalán. De igual forma, se llevan a cabo fiestas que forman parte de las tradiciones catalanas como la fiesta de Sant Jordi, la de la Diana el 11 de septiembre, y la de Sant Joan el 3 de junio. “Las actividades que se realizan están abiertas a todo el público, tanto para venir y disfrutarlas como para organizarlas”, afirmó Puyol.

Por su parte Iván Cetzal, graduado en la Universidad Intercultural Maya de Quintana Roo, ha aprendido la lengua y la cultura catalana de manera autodidacta y explica su motivación para aprender.

“Veo una relación entre el pueblo maya y el pueblo catalán con respecto a sus gobiernos: los mayas, en su momento, han estado marginados en su propio territorio, al ser esclavizados. Los pocos que quedaron libres fueron enviados a la Guerra de Castas; entonces, a partir de la ley de derechos lingüísticos, empieza esa reivindicación del pueblo maya al intentar preservar su cultura y tradiciones”, señaló: existe una similitud entre la situación lingüística en Cataluña y Yucatán, debido a que ambas lenguas han sido oprimidas por causas políticas.

Consideró que a pesar del esfuerzo de instituciones como Indemaya, no existe en la península interés por aprender la lengua. “En los municipios del estado, aún existen mayahablantes pero están rezagados”. Esta misma dinámica la comparó con lo que sucedía en España con los catalanes por el franquismo, pues a ellos les prohibían hablar catalán en público.

El día de Sant Jordi se celebra en conjunto como un día de amor y de cultura, en el que se intercambian rosas y libros. “Está muy vinculado con el tema de la incentivación de la lectura, de la cultura y de las leyendas populares catalanas”, agregó Puyol, director de la institución.

Parte de la historia se da lugar en la época medieval. “Nosotros los catalanes lo celebramos intercambiando libros y rosas, en Cataluña se decoran las calles, las familias se juntan y hay una gran convivencia. Es una fiesta callejera”, puntualizó.