El Tezcatlipoca de AMLO

Renacimiento mexicano

César Daniel González Madruga
Ilustración de Elizabeth Himes
La Jornada Maya

Viernes 05 de mayo, 2017


Para la filosofía azteca, la figura mítica de Tezcatlipoca, el “espejo negro” o el “espejo reverberante”, es la que hace referencia a la confrontación con uno mismo, la sombra que todos tenemos. Para ellos no hay peor enemigo que “yo mismo” y esto hace referencia a todos aquellos aspectos del ego que van en detrimento del propio Ser saboteando su camino. Sobre esta base de pensamiento podríamos comprender lo que le está pasando a Andrés Manuel López Obrador.

Antes del inicio de la primavera de este año, todo indicaba que AMLO había madurado y aprendido de sus lecciones anteriores como candidato a la presidencia. Se le veía tratando a sus opositores con respeto, los fracasos del actual gobierno parecían darle la razón después del tiempo; su mesura durante las elecciones en EUA y restablecer la relación con los medios de comunicación presentaba a un aspirante a la presidencia virtualmente imparable y confiable inclusive para aquellos que históricamente no sólo no lo habían apoyado sino también para quienes lo consideraban un peligro. Era un asunto de administrar lo mejor posible los tiempos, no sobreexponerse y fortalecer a otros líderes dentro de su partido. Pero no fue así.

Tras los escándalos de Eva Cadena, quien fue evidenciada en tres videos recibiendo dinero, la defensa de AMLO volvieron a alertar las antenas de sus detractores, inclusive de algunos que ya se había “ganado”, no tanto por el escándalo en sí, sino por la forma de defenderse. En el primer video que publicó en su cuenta de Facebook afirmó “lo se todo además cómo decidieron difundirlo con el apoyo de todos los medios que están vendidos o alquilados” y particularmente a el periódico “el universal” lo acusó de servir a la “mafia del poder”, el periódico del cual es dueño Ealy Ortiz quien hace pocos meses AMLO lo definió como una “buena persona”. Es decir, es buena persona cuando hablan bien de él, pero cuando lo critican los cataloga como parte de “la mafia del poder”.

La relación de AMLO con los medios le costó mucho trabajo restablecerla, pues existe el fantasma de gobiernos de “izquierda” en Latinoamérica como Venezuela o Ecuador que lo primero que han hecho al llegar al poder es cerrar y hostigar a todos los medios que no opinan lo mismo que el gobierno y peor aún si los confrontan.

Un video de un diputado, del partido que sea, recibiendo fajos de dinero tienen valor noticioso y es del interés de la opinión pública y mal habría hecho el universal (o cualquier medio) en no difundirlo. Y si bien AMLO se podría “sacudir el golpe” señalando a sus adversarios como los responsables, tal como lo hizo, el culpar a los medios de ello hizo natural el despertar la preocupación no sólo de los medios sino que también a los defensores de la libre prensa.

Aunado a ello, en su explicación vía Facebook aseveró que era una cortina de humo ante los casos de corrupción de la empresa OHL y ODEBRECHT y sus ligas con el gobierno mexicano y que era lamentable que los medios de comunicación no le dieran difusión a ese tema, sin embargo, días después concedió una entrevista a Javier de la Torre en Tv Azteca que duró casi veinte minutos y no mencionó el tema.

El Tezcatlipoca de AMLO está reverberando y las alternativas como país siguen en la fuerza ciudadana para el renacer de la verdadera esencia mexicana que hoy más que nunca busca recuperar su gobernanza.

@CesarG_Madruga