Modelo mostró el músculo

Un legado que será recordado

Fabrizio Leon Diez
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Martes 09 de mayo, 2017


Por el agua llegó el grupo Modelo a Hunucmá, Yucatán, e invirtió millones de dólares para producir miles de cervezas y rescatar las dos marcas tradicionales que le dieron fama a estas tierras y con ello le apostaron a una reindustrialización del estado, que desde la época del henequén no se sentía.

La inversión privada más importante en la historia de Yucatán se vio ayer reflejada en la enorme bodega que alberga miles de envases de cervezas Corona, Montejo y León negra, que el Grupo Modelo usó ayer como escenario para recibir al presidente, Enrique Peña Nieto, y al gobernador, Rolando Zapata Bello, sus aliados políticos y gestores principales, junto a la clase empresarial más influyente del sureste, en la inauguración de su planta productora.

Apenas un año tardaron en construir un complejo impresionante y dar empleo a una población de la que cambiarán la vida. También un año tardaron en hacer públicos sus compromisos ecológicos sobre el uso del agua y las políticas sustentables, pues como bien hemos subrayado en este espacio, la comunidad científica está muy preocupada por el deterioro y el impacto ambiental de esta industria y la manera en que se sienten ninguneados por esta empresa transnacional, que nunca se ha acercado a los institutos de investigación yucatecos, para escuchar y conocer sus estudios sobre la terrible contaminación del manto acuífero del estado, así como de los indicios cancerígenos que ha mostrado en mujeres por el fuerte deterioro en la composición del agua, por contaminación de residuos agrícolas e industriales.

Los directivos del Grupo Modelo mostraron ayer un músculo fuerte de eficacia e inteligencia; pues no sólo el proyecto es monumental, sino que con ello influyen en un mercado internacional que mella a la competencia representada por el grupo Heineken, y empuja a otros productores, como el grupo Patito, Ceiba y otros de producción artesanal, a pensar en más estrategias creativas, ante la invasión de la cerveza industrial, con un aparato publicitario tremendo, aunque con políticas de comunicación tradicionales y evasivas, en cuanto a su responsabilidad en el aumento del alcoholismo en la región.

La llegada de la comitiva presidencial hizo volver reaparecer al senador Emilio Gamboa bajando de un helicóptero, pero en esta ocasión junto con su amigo el Presdente quien, con un enorme elogio, lo calificó como un “ícono de la política nacional”, sabiendo lo que eso puede significar en momentos preelectorales en el PRI local; pero, sobre todo, porque es bien sabido el interés del senador y su tocayo el empresario Emilio Díaz, en la transformación energética del puerto de Progreso, donde, por cierto, recalaron minutos después de haber inaugurado la fábrica que transforma la cebada en cerveza, con la todavía abundante agua de la península.

El gobernador Rolando Zapata, finalmente, es el principal actor político beneficiado en esta gesta y ayer lo lució en su discurso. El legado será recordado y la herencia le será recompensada con facturas de orgullo por haber dado empleo y certeza jurídica a estos sellos internacionales y dejar un estado muy seguro para que todo marche sobre ruedas. Cómodo con ello, ayer por la mañana y tarde, se le vio de buen humor; no era para menos: logró que lo que inició como una aventura, se convirtiera en realidad, la cual tendrá que ver transformada en un éxito, con mira a la compleja elección del 2018.



Mérida, Yucatán
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