México llega con saldo rojo

Renacimiento mexicano

César Daniel González Madruga
Ilustración de Elizabeth Himes
La Jornada Maya

Viernes 09 de junio, 2017

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, varias organizaciones presentamos ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos una denuncia pública por asesinatos de activistas ambientales en México, como el asesinato de Juan Ontiveros, defensor de territorio de la Sierra Tarahumara, quien fue asesinado en la comunidad indígena de Choréachi, en el municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua, localidad en la que era un reconocido líder.

Según la organización Amnistía Internacional, el 31 de enero del presente año, hombres armados irrumpieron en el domicilio de Juan Ontiveros, lo golpearon junto con otros miembros de su familia y se lo llevaron a la fuerza. El 1 de febrero, el cuerpo del activista fue hallado en otro lugar del mismo municipio. Previamente a ello, el pasado 20 de enero, Ontiveros acudió a una reunión con integrantes de organizaciones y representantes del gobierno para discutir la situación de seguridad y el conflicto territorial agrario en Choréachi, según la Red Nacional de Organismos Civiles Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT).

En octubre de 2015, Juan Ontiveros ofreció su testimonio de la problemática en las comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara que se entregó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), durante una reunión de implementación de medidas cautelares.

Otro caso que ha conmocionado a la comunidad de activistas ambientales es el asesinato de Isidro Baldenegro, el 15 de enero de este año, líder indígena y activista ambiental ganador del premio Goldman 2005, el galardón medioambiental más prestigioso en el mundo. En la comunidad indígena Coloradas de la Virgen, municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua, después de que Baldenegro recibiera diversas amenazas de muerte, debido a la labor que desarrollaba como defensor de los bosques de la Sierra Madre Occidental, encontraron su cuerpo con heridas de bala en el tórax y en una pierna.

El asesinato de Baldenegro ocurrió en la casa de un tío suyo ubicada en la comunidad indígena Coloradas de la Virgen, en el municipio de Guadalupe y Calvo, en Chihuahua (oeste). Previo a ello, el líder indígena de 51 años se había alejado de esa zona precisamente por las numerosas amenazas: Baldenegro se oponía a los proyectos de tala que ya en ese entonces codiciaban la madera de las montañas de la Sierra Madre Occidental.

Y el más reciente de estos casos es el asesinato de Miguel Vázquez Torres, el 20 de mayo, maestro de primaria en la localidad de Barranquillas. Entre 2014 y marzo de 2017 fue presidente de bienes comunales del pueblo wixárika, San Sebastián Teponahuaxtlán, demarcación indígena que incluye Tuxpan de Bolaños. Al frente de comisariado, emprendió la lucha contra concesiones mineras y basureros en Wirikuta. Fue asesinado por un grupo de sicarios en el poblado Kuruxi Manuwe (Tuxpan de Baños), Jalisco, quienes se dieron a la fuga en una camioneta Toyota Tacoma.

Gravemente herido, Miguel fue trasladado a un centro de salud, pero no sobrevivió. Allí, los mismos agresores ultimaron también a su hermano Agustín. Cabe destacar que la comunidad wixárika de San Sebastián sostiene una larga lucha para defender y recuperar sus tierras, ocupadas por pequeños propietarios mestizos de Huajimic y Puente de Camotlán, municipio de La Yesca, en Nayarit. Durante el mandato de Miguel, la comunidad logró, el 22 de septiembre de 2016, la recuperación de los predios Piedra Bola y Bola Negra, en las faldas de la sierra de Pajaritos. Son parte de un proceso más amplio que busca que regresen a manos indígenas más de 10 mil hectáreas de la comunidad, invadidas por ganaderos.

Esperamos el pronunciamiento de la CNDH y agradecemos a quienes nos han apoyado para hacer conciencia sobre este grave asedio al que se enfrentan los activistas ambientales, así como unirse a la exigencia de justicia.