Pancho Cachondo va por la alcaldía

Político irreverente que dice la verdad

Paul Antoine Matos
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 19 de junio, 2017

Abre la puerta de la cantina y los parroquianos exclaman: ¡Pancho! Se acerca a una mesa y pide una cerveza. Su barba de candado, su cuerpo y el efusivo saludo revelan inevitablemente de qué personaje se trata.

Es Francisco Solís Peón, ex diputado del Partido Acción Nacional (PAN), más conocido como Pancho Cachondo, por protagonizar escenas ocurridas en un tabledance, en donde obviamente hubo alcohol y mujeres, en la Ciudad de México, cuando era asambleísta blanquiazul. Fue el diputable original, lo sabe; por eso, siempre lo ha aceptado.

En entrevista con La Jornada Maya se destapa otra vez, pero sin el logo del PAN en la entrepierna. “Es posible, como independiente, buscar la alcaldía de Mérida como Pancho Cachondo”, afirma.

“Yo ofrezco un político que dice la verdad”, manifiesta tras haber consumido algunos whiskies dobles. Ofrece su propia versión de los hechos y su visión, muy característica, de la política mexicana y yucateca.

Considera que los políticos actuales no tienen mística ni convicción personal, lo que genera que “para los jóvenes todos los políticos les parezcamos iguales”.

El personaje de Pancho Cachondo se gestó a principios de este milenio. El PAN recién ganó la presidencia con el gobierno “del cambio” de Vicente Fox Quesada, pero la Ciudad de México era, y sigue siendo, un bastión de izquierda que en el 2000 se decantaba por el PRD.

En el distrito más heterogéneo de la capital, en la delegación Cuauhtémoc, que engloba a Tepito y el Zócalo, Pancho ganó la curul del legislativo local.

Considera que se juntaron tres elementos para obtener esa victoria: el fenómeno Fox, que ese distrito tuviera al votante más urbano del país, y su personalidad. En la Ciudad de México, el PAN apenas llegaba al 17 por ciento de la población y no veía más allá, pero él sí observaba nichos de mercado en antros, a los cuales el panismo no se metía.

Francisco expresa que Pancho Cachondo “soy yo, pero exagerado”, y entonces “había que abrirse en la Ciudad de México”, reconoce.

Asegura que entre su personalidad estuvo enfrentarse a Andrés Manuel López Obrador, porque como “un pirruris de derecha era más liberal” que quiene terminaría siendo jefe de gobierno del Distrito Federal.

Su episodio más recordado, cuando se desnudó y se tomó fotografías con el logo del PAN cubriendo sus genitales, provocó que lo suspendieran por cinco años del partido. Su estrategia era que fuera expulsado, para ganar ante el tribunal, ser reincorporado y renunciar, pero el golpe mediático fue tan grande que no necesitó recurrir a ello.
Su intención, reconoce, era golpear al corazón de la extrema derecha del panismo. “La prudencia y la corrección política no está en mi diccionario”, expresa.

El PAN

Aunque se formó en el seno de una familia de diferentes ideologías, su madre fue jefa de relaciones públicas durante la primera gubernatura de Víctor Cervera Pacheco, su padre fue presidente estatal del Partido Mexicano Socialista y su hermana fue independiente, Francisco Solís eligió al panismo por los valores del fundador del partido, Manuel Gómez Morín, y del máximo representante en Yucatán, Carlos Castillo Peraza.

A los trece años recuerda observar al presidente José López Portillo en la televisión y sabía que le estaban mintiendo, por lo que “la indignación de la realidad me llevó al PAN”.

El PAN en Mérida, indica, es popular, porque se “menea” de abajo hacia arriba, por eso la colonia 42 sur (Santa Rosa) es la más panista de la ciudad. “El PAN que conocí reivindicaba a la persona frente al Estado, pero terminó por reivindicar al empresario sobre el Estado”, lamenta.

Afirma que el discurso social del PAN se ha perdido, porque la burocracia superó al idealismo. Los gobiernos panistas son buenos para la administración, pero de “no mastican la política, ni tienen sensibilidad social en un país pobre”.

En el caso de los ayuntamientos panistas, declara que la corrupción es como la de los países del primer mundo, sólo ocurre arriba, mientras que en el PRI “sí salpican”.

2018

Para el 2018, en las elecciones presidenciales, el ganador será el candidato del PAN o del PRI que se beneficie de que su contrincante se desinfle, no Andrés Manuel López Obrador, augura Pancho.

Aunque considera que una contienda entre AMLO y Margarita Zavala sería beneficiosa para la democracia, apunta a que el PAN se decantará por Rafael Moreno Valle por la presidencia, por ser el “más priista de los panistas”.

En el caso de Yucatán, observa que el candidato del PRI será Roberto Rodríguez Asaf o Felipe Cervera, no Víctor Caballero Durán ni Jorge Carlos Ramírez Marín.

Asegura que no será Ramírez Marín, a pesar de que es una persona culta. En el caso de Caballero Durán, reconoció que tiene problemas de imagen.

Entonces, tras el descarte, augura a Rodríguez Asaf como candidato de Rolando Zapata Bello, porque le llena al gobernador, aunque su corazón esté con Caballero Durán.

Pero en el PAN, asegura que nadie quiere la candidatura a la gubernatura, ya que seguramente Mauricio Vila Dosal decidirá reelegirse como alcalde, pues “como político es malo, como administrador no es una maravilla”, pero sí es capaz de ganar Mérida otra vez.

El candidato blanquiazul para la gubernatura sería Renán Barrera por su carisma, o Huacho Díaz Mena, porque conecta más con la gente, supone.

Pancho Cachondo termina su último trago, suelta una carcajada y se levanta de la silla. Irreverente, el político se destapa y se retira a departir con amigos, a otras mesas.