Batazos y Tacleadas

Pendientes en la LMB y la salida de Cacao

Antonio Bargas Cicero
Foto: Jorge Peña Acosta
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Viernes 7 de julio, 2017

No será fácil el comienzo de una nueva era en la Liga Mexicana de Beisbol. Varios asuntos delicados estarán en la agenda de Javier Salinas, actual presidente adjunto, en busca de hacer el circuito más atractivo y competitivo. Equipos que dan poca pelea como Tabasco y Saltillo, con los Olmecas con paupérrimas entradas (promedio de mil 480 por partido). La falta o retraso de salarios, como reportó Puro Beisbol sucede en Durango. Los Tigres, en problemas en el inicio de nueva era, sin la solidez ni estabilidad que acostumbran. Tal vez sí se tendrá que reducir el número de equipos. Y claro, los torneos cortos, sobre los cuales peloteros han mostrado cierta reserva, sobre todo por el tema de la Liga Mexicana del Pacífico, cuya temporada coincidiría en algunas fechas con la LMB. Aunque la campaña larga es como me parece debe seguir el beisbol, habrá que ver los detalles, ya que con campeonatos cortos hay potencial para generar más interés.

Y no hay que olvidar el asunto de la multipropiedad. Cierto, es necesaria, como señaló Salinas, por la falta de inversión, pero se debe controlar. Si bien se compensó la salida de Ricky Álvarez de los Vaqueros, en lo que al principio parecía un cambio disparejo, cuando Yucatán envió a Jesús Valdez a Unión Laguna, este tipo de movimientos se debe limitar, ya que muchas veces no son sanos para el juego. ¿Por qué no establecer que sólo se puedan realizar hasta tres cambios entre equipos del mismo dueño por temporada? No se puede permitir una repetición de lo que hizo Monclova-Puebla; desmantelar a un equipo, en este caso el campeón Puebla, para favorecer a otro. Los movimientos Pericos-Acereros han sido constantes.

Hablando de Cacao, los Leones pudieron abrir una plaza para extranjero de otra manera y quedarse con el tres veces estrella, probado ya en la Liga y querido por la afición yucateca. Pero la oficina y directiva están buscando una nueva fórmula que les permita llegar lejos en la postemporada. Valdez no pesó en los playoffs de 2015 (.275) y 2016 (.224) como lo hizo en la fase regular; la ofensiva en general de Yucatán dejó mucho que desear en ambas ocasiones. La apuesta ahora está en la producción de Ricky Álvarez -alcanzaría 100 producidas, algo que sólo ha ocurrido dos veces en la historia del club-, y en el oficio de gente como Betancourt. La ofensiva tiene recursos para salir adelante; las claves serán que Álvarez se termine de ajustar al Kukulcán y que James Russell, con buenas credenciales, se convierta en abridor de cabecera.