Empresarios locales en extinción

La aniquilación de las PyMES

Carlos Mena
Foto: Sandra Gayou
La Jornada Maya

Jueves 13 de julio, 2017

El Tratado de Libre Comercio (TLC) dio impulso a que muchas empresas extranjeras formen parte del mercado mexicano, lo cual, también permitió que empresas nacionales incursionen al capitalismo extranjero. El balance fue favorable para México, las exportaciones crecieron al igual que las importaciones. Sin embargo, aniquilaron al pequeño empresario nacional.

Si se toma la foto económica del cualquier estado del país, el Producto Interno Bruto (PIB) demostró que la suma de la facturación de todos los negocios creció, el empleo muy probablemente esté en aumento, la recaudación fiscal al alza, por lo que el TLC fue un éxito en México. En los informes de los gobernadores y presidentes municipales los crecimientos y grandes inversiones son tomados como estandartes de desarrollo.

De hecho, en los análisis económicos reflejados en medios de comunicación nacionales las fotos de las economías regionales en PIB, empleo e inversión son tomadas como referencia de buen manejo de la economía nacional. No obstante, habría que puntualizar en un dato inexistente, si se pregunta a los empresarios locales sobre su economía, sin duda, se evindenciarían problemas de liquidez y ventas. Por otro lado, en el campo sigue habiendo desigualdad y pobreza.

Ante tal panorama, es necesario cuestionarse: ¿Dónde está el crecimiento? ¿Quiénes realmente han registrado un desarrollo? Desde luego, únicamente las empresas grandes crecieron por ambos lados de la frontera, ya que las PyMES están siendo arrasadas. Tal involución por parte de las pequeñas y medianas empresas se debe a lo siguiente:

Las tasas de intereses son muy altas, el crédito no fluye del mismo modo que en las empresas PyMES por falta de competencia de bancos y ante la ausencia de bancos regionales.

Los permisos de importación de productos químicos médicos, de construcción, etcétera, sólo se autorizan a grandes cadenas de nacionales, por lo que casi todos los comercios minorista norteamericanos, de todos los giros, ya están en toda la república.

Reformas fiscales. Resulta que los pescadores ribereños, pepenadores, artesanos y agricultores venden en efectivo, por lo cual no otorgan facturas, pues no están registrados en Hacienda. Luego entonces, los comerciantes no les compran porque es mejor consumir guacamoles envasados que uno natural. En ese sentido, las grandes empresas contratan a la gente, es decir, la Reforma Fiscal las favorece a ellas.

En México, los pagos mensuales del impuesto sobre la renta para empresas es sobre ventas y lo facturado, no sobre lo cobrado. Ejemplo, si se tienen gastos al mes por 50 mil y ventas por 30 mil pesos, independientemente de que tengas pérdidas o no hayas cobrado, se paga ISR.

Definitivamente las reformas y el TLC albergan a unos cuantos con ventaja y a muchos en desventaja, aunque desde arriba no se vislumbre. Sin duda, es el empresario regional y los pequeños campesinos quienes se ven más afectados. En tanto, los negocios, cuyos nombres están en inglés pertenecen al otro sector.

Mérida, Yucatán