Belice, ese 'otro' que también es nuestro

Un país de contrastes y multiculturalidad

Ángel Rivero Palomo
Foto: WWF
La Jornada Maya

Martes 8 de agosto, 2017

Para quienes somos quintanarroenses, especialmente de Chetumal, la relación México-Belice es tan natural como nuestro Río Hondo y la bahía que nos une; es tan rica y diversa como nuestra gastronomía con sólidas influencias beliceñas. Es un vínculo tan querido como el hecho de ser parte de la historia de nuestras familias. Conozcamos un poco más de este maravilloso país.

La frontera México-Belice tiene una actividad migratoria de medio millón de cruces anuales en ambos sentidos, una recepción de divisas cercana a 52 millones de dólares estadunidenses que oxigenan la economía de la capital quintanarroense, Chetumal, que equivale a los presupuestos anuales de gasto público de los municipios de Tulum e Isla Mujeres juntos. Belice no sólo nos envía a sus ciudadanos, además atrae a nuestros destinos mexicanos visitantes que en primera instancia llegan a la antigua colonia británica. A lo anterior, se agrega un superávit en la balanza comercial a favor de México de 140 millones de dólares.

Es destacable mencionar que en las temporadas bajas de turismo en la capital del estado, la ocupación proveniente del vecino país oscila en un 26 por ciento y en las temporadas altas llega a representar casi un 50 por ciento. A lo anterior, se suma el consumo y presencia en restaurantes y comercios. Sin embargo, Belice también representa un familiar muchas veces desconocido, paradójicamente, porque hay que recorrerlo para conocer su riqueza cultural y humana. Tiene lugares maravillosos como Caye Caulker, San Pedro, Mountain Pine Ridge y muchos más rodeados de montañas, ríos, selva, mar e historia, lo cual refleja lo que Belice es para los quintanarroenses: familia.

Los mexicanos debemos conocer más de este diverso país, cuyo tamaño puede ser engañoso en cuanto a la riqueza multicultural que posee, ya que en él conviven mayas, descendientes africanos, chinos, garífunas, menonitas, libaneses, hindús, mestizos, europeos, estadunidenses, caribeños de diferentes países, centroamericanos que explican la diversidad también de religiones y cosmovisiones alrededor de las cuales se construye esta nación.

Belice es un país de contrastes, ligados a su creciente multiculturalidad y con una organización política y social distinta a la nuestra que se explica en su conformación histórica. Sus regiones reflejan vocaciones productivas distintas que van desde la economía agrícola tradicional, hasta una creciente industria turística de alto nivel que merece ser conocida y aprovechada como un gran valor y atractivo de nuestra región, ya que la frontera entre nuestros países, tan sólo es una delimitación administrativa y jurídica internacional.

Twitter: @ariveropalomo