Batazos y tacleadas

De Jesse a Francisco

Antonio Bargas Cicero
Foto: Jorge Peña Acosta
La Jornada Maya

Viernes 18 de agosto, 2017

El cuadrangular de Juan Francisco que dio ventaja de 2-0 a los Leones en la serie contra los Bravos fue el primer walk-off home run de los melenudos desde que Jesse Castillo prendió un lanzamiento de Miguel Rubio y lo depositó detrás de la barda del jardín derecho del Kukulcán para darles a las fieras su tercer título. ¿Será el obús del dominicano el inicio del camino a la cuarta estrella?

Lo único seguro es que quedará en el recuerdo como uno de los momentos inolvidables de las fieras en playoffs. Desde 2006, Yucatán tiene tres walk-off homers. El otro fue de Pedro Castellano en la novena entrada del cuarto duelo de la final sureña de hace 11 años, cuando con cañonazo de tres carreras convirtió desventaja de 5-4 en victoria de 7-5 y una ventaja de 3-1 en la serie. En los últimos 12 años, hubo varios momentos para recordar de Yucatán en la postemporada. Un bambinazo de Izzy Alcántara en la séptima venció a los Diablos en el quinto juego de la final sureña de 2007, que terminó con un aut en en el plato que dio a los selváticos el boleto a la Serie Final. Una noche antes, Oswaldo Morejón, el actual couch de banca, conectó hit para dejar tendidos a los infernales. El obús a la banda contraria de Francisco está ahí con todos ellos.

El choque del lunes pasado tiene ciertas similitudes con la dramática batalla en la que se obtuvo el campeonato contra Monterrey. Defensiva estelar de Heras y Mustelier que valió el boleto, un relevo valiente, de oro puro de Belisario, al estilo de José Vargas. Francisco tendrá que seguir produciendo; es una importante y arriesgada apuesta de la oficina para traer más carreras a la hora cero, luego que el club bateó .239 en los playoffs pasado y Ricardo Serrano fue el líder de impulsadas con 10. Por lo pronto, silenció a sus críticos -algunos aficionados se metieron con él por poca producción en casa y porque todavía no se reponen de la salida de Jesús Valdez- y demostró que aún puede ser jugador de impacto tras problemas físicos recientes que prácticamente lo alejaron de los diamantes en 2015 y 2016.

Recuerdo bien las palabras de Willie Romero en la pretemporada: “José Samayoa hace lo que pocos”, en referencia a su enfoque analítico y preparación. El venezolano confió en Samayoa cuando se presentaron problemas en la rotación y el derecho, que se formó en el mejor beisbol, el estadunidense, se convirtió en uno de los grandes descubrimientos de la temporada, que ayer puso a Yucatán a un paso de algo que pocas vences han logrado: una barrida en postemporada.