Javier Duarte: un monstruo surrealista

La resaca 2.0

Normando Medina Castro
Foto: Cuartoscuro
La Jornada Maya

Jueves 24 de agosto, 2017

Uno de los elementos fundamentales del ser humano es su falibilidad que, incluso es fundamental para el desarrollo humano y el de la ciencia. No existe ningún ser humano que jamás se equivoque. El verdadero problema es cuando el ser humano no reconoce que se equivoca. Lo que viene después es el absurdo, la enfermedad, el cinismo monstruoso y la mitomanía. Eso es lo que demuestran los hechos que impera en la clase política actual. Las mentiras llevadas al extremo sin ningún pudor, sin ningún freno.

La carta de Emilio Lozoya Austin, ex director general de Pemex enviada a la revista Proceso y otros medios de comunicación es un claro ejemplo. Las acusaciones y señalamientos en su contra dentro de un proceso judicial absolutamente legal que se sigue en Brasil a altos ejecutivos de la empresa petrolera Odebrecht, Lozoya las califica de chismes de individuos que mienten para reducir sus condenas. Los sobornos que por un monto de 10 millones de dólares declararon, bajo pena de cometer perjurio si mienten, simplemente no existen según Lozoya Austin. Quien además en su carta asegura, “jamás he participado en actos de corrupción”. Hasta ahora no ha explicado de dónde obtuvo para comprarse una casa de más de 38 millones. Tampoco ha desmentido, ni justificado por qué gastaba más de 270 mil pesos diarios en su transporte personal cuando desempeñó la titularidad de Pemex.

La falibilidad es un rasgo tan humano que San Agustín de Hipona, el célebre filósofo cristiano, junto con Santo Tomás de Aquino, puso los cimientos filosóficos del catolicismo, los empleó para combatir a los escépticos de su tiempo que negaban hasta la misma existencia. Podría negarse y ponerse en duda todo. Que lo que percibimos no es real o no existe y que no podemos conocer la verdad y vivimos equivocados. Sin embargo, no podemos negar que si nos equivocamos es porque existimos. “si enim fallor , sum”, si yerro, sé que existo. Las verdades de conciencia agustinianas muy anteriores al “cogito ergo, sum”, pienso, luego existo, de Descartes.

No puede haber avance cuando no hay reconocimiento de los errores propios. La verdad es el valor fundamental. Si se niega la verdad se niega todo. Eso implica que los hombres de poder que rinden culto a la mentira son capaces de cometer cualquier atrocidad. Es común en la política mexicana ver “la paja en el ojo ajeno”, pero jamás aceptar la propia. Qué podemos pensar los mexicanos de la “huelga de hambre” que dice estar realizando Javier Duarte desde su cómoda celda “por la persecución de sus colaboradores” y, de la cual se ocupan varios medios de comunicación que informan que “ya bajó cuatro kilos”.

Javier Duarte es señalado de un saqueo por más de 34 mil millones junto con sus cómplices, perdón, “colaboradores”, cuando gobernó Veracruz. Javier Duarte, cuya esposa, al igual que su amante, tranquilamente salieron del país a disfrutar de parte del producto de sus delitos. Javier Duarte protegido desde los más altos niveles del gobierno federal mexicano. Javier Duarte que, ahora parece tener motivo de preocupación con la demanda que interpuso en su contra el diputado regiomontano Samuel García en la Corte Internacional de la Haya, por delitos de lesa humanidad, debido a la aplicación de quimioterapias falsas a niños veracruzanos enfermos de cáncer, muchos de los cuales ya fallecieron. Parece un monstruo surrealista alguien capaz de hacer algo así. Sin embargo es real. Se llama Javier Duarte, gobernó el estado de Veracruz y ahora tendrá que responder ante la Corte Internacional de la Haya, ya que la demanda del diputado Samuel García ha sido aceptada.

Javier Duarte, muy cercano, muy amigo de Roberto Borge, ex gobernador de Quintanas Roo, con quien comparte el gusto por robar, dar rienda suelta a sus bajas pasiones y perversidades a costa del erario, pisotear la dignidad de su pueblo, insultar la inteligencia de sus conciudadanos y mentir, siempre mentir. Decía el poeta Machado , “hay gente que apesta la tierra que pisa”. Escondido detrás de su fuero está otro personaje de Quintana Roo con las mismas inclinaciones, aunque más taimado y favorecido por las circunstancias que, además amenaza con buscar ahora una diputación federal. Hágame usted el favor. Como dijera El Buki: “a dónde vamos a parar”.

La plataforma digital de alojamiento airbnb, surgida en noviembre de 2009 ha tenido un éxito acelerado e inocultable. Actualmente, tiene más de 2 millones de alojamientos registrados en más de 190 países y ha movido a más de 60 millones de viajeros. En Quintana Roo esta plataforma digital tiene registrados alrededor de 6 mil 200 anfitriones con más de 14 mil 800 anuncios, que atendieron el año pasado aproximadamente 271 mil turistas. Es acertado darles reconocimiento y certeza jurídica por parte del gobierno del estado de Quintana Roo mediante la firma de un acuerdo que, además permitirá a la entidad captar el 3 por ciento sobre las actividades que realicen en suelo quintanarroense. Hasta ahora destacan por el uso de airbnb Cancún, Playa del Carmen, Cozumel y Tulum. En su operación esta plataforma de alojamiento permite a los turistas elegir casas particulares para alojarse, lo cual representa ingresos directos para las familias que participan y que de otra manera no tienen posibilidad alguna de beneficiarse con la intensa actividad turística que se da en el estado, cuyas divisas captadas terminan en su mayor parte en grandes consorcios extranjeros.

¿Qué pasará en Puerto Morelos cuando elijan el año próximo a sus nuevas autoridades municipales? ¿se relegirá la actual presidente municipal Laura Fernández? Quien, como se sabe, es genuina representante de la dupla Félix González-Roberto Borge.

¡Hasta la próxima!