Cero popotes en restaurantes, apuesta de la Canirac

Más plástico que peces en el mar para el 2050, prevé Weforum

Katia Rejón
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 13 de septiembre

Son 500 millones de tubos de plástico pequeños, diversos en tamaños y colores, que van a dar a cuerpos de agua y vertederos todos los días en todo el mundo para quedarse aproximadamente cien años, después de haber servido unos minutos.

En el 2015, el vídeo de la bióloga Christine Figgener que documentó la extracción de un popote de 12 centímetros dentro de la fosa nasal de una tortuga en Costa Rica se hizo viral. En el vídeo, el palillo de plástico se rompe un par de veces, la nariz del animal sangra y entre alaridos muestra lo que al menos un millón de aves marinas, 100 mil mamíferos marinos y tortugas sufren al año.

Según el Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA, 2014) cada año, en el mar, hay 20 millones de toneladas de plástico, debido a la generación de basura de los habitantes, el mal manejo de los rellenos sanitarios, actividad turística e industria pesquera. Los desperdicios de plástico oscilan entre el 60 y 80 por ciento del escombro total en los océanos, 18 mil fragmentos de plástico en cada kilómetro cuadrado.

Campañas

Existen campañas antipopotes, tanto en Estados Unidos y Europa que incluyen una red de restauranteros que sólo dan popotes a clientes que lo piden. Straw Wars, la campaña más grande antipopote del Reino Unido tiene un mapeo de los restaurantes que se han unido al movimiento y otorgan información acerca del peligro contaminante de estos tubos de plástico.

En México, el 95 por ciento de los popotes que se utilizan todos los días no son reciclables, aunque el mismo informe del PNUMA establece que no se ha resuelto el problema a pesar del implemento de popotes ecológicos. La Cámara de Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados de Zacatecas, Morelia, Veracruz y Colima ya han realizado pronunciamientos y recomendaciones de no ofrecer popotes si no es necesario.

En Yucatán, la Canirac también reconoce este problema como algo urgente. “En coordinación con las autoridades municipales daremos a conocer en breve una campaña que invite a todos los socios restauranteros a retirar de su mesa los popotes y sólo darlos cuando el cliente lo pida”, expresó el presidente del organismo, Carlos Campos Achach en entrevista.

A pesar de la cualidad de higiene con que se relaciona a los popotes de plástico, su uso suele ser redundante cuando viene en un vaso también desechable. Si en un principio fue utilizado para facilitar la succión de bebidas en enfermos o niños, así como una medida de salud, ahora se trata de un problema mayor, en tanto que en toda su vida una persona utilizará 38 mil deliberadamente y el Foro Económico Mundial (Weforum) prevé que para el 2050 haya más plástico que peces en el mar.