Elige la IP a Oaxaca y Chiapas para comenzar la reconstrucción

Provienen de empresarios $4 mil de 48 mil millones requeridos, informó el Presidente

Rosa Elvira Vargas y Alonso Urrutia
Foto: Yazmín Ortega Cortés
Miércoles 8 de noviembre, 2017

Ciudad de México
Miércoles 8 de noviembre, 2017

Los fondos privados para la reconstrucción en las entidades afectadas por los temblores de septiembre significan casi la décima parte del importe total de esa labor, con 4 mil millones de pesos, informó el presidente Enrique Peña Nieto, quien ratificó que la cantidad para esa tarea será de 48 mil millones de pesos.

Reconoció la solidaridad de los mexicanos, pues "a final de cuentas, ha sido la sociedad la mayor aportante a este esfuerzo de atención a la emergencia".

El gobierno, añadió, está destinando recursos desde su responsabilidad, “que provienen de los contribuyentes a las finanzas públicas del país, de la población, de quienes responsablemente pagan sus impuestos. Eso permite que el gobierno esté en la capacidad de destinar fondos de esta magnitud para la reconstrucción’’.

Frente a representantes de organismos como el Consejo Mexicano de Negocios, el Consejo Coordinador Empresarial, la Asociación de Bancos de México y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, así como de empresarios como Carlos Slim y Emilio Azcárraga, entre otros, el mandatario destacó: “la sociedad demanda conocer de dónde llegó la ayuda, cómo se está canalizando a los lugares’’, y por eso se ha realizado un ejercicio de absoluta transparencia.

Para despejar "dudas y especulaciones", puntualizó: los recursos públicos destinados a estas acciones están "expuestos" en una página de transparencia que cualquiera puede consultar. A su vez, el sector privado tiene el manejo del dinero recaudado.

“Hay que dejar en claro: no hay mezcla de recursos. No estamos sumando los privados a los públicos de que el gobierno está disponiendo. Cada quien los está administrando’’, indicó.

Dio algunos datos para actualizar las afectaciones en las diversas entidades, al cumplirse ayer dos meses del primer sismo: 184 mil viviendas dañadas parcial o totalmente, así como diversos niveles de pérdida en 14 mil comercios y 16 mil escuelas, en mil 821 sitios del patrimonio cultural, 175 unidades médicas y hospitales, y en 140 carreteras.

A la fecha, el servicio eléctrico se encuentra restituido en su totalidad y el de agua potable al 99.8 por ciento. Ya están en operación 98 por ciento de las unidades médicas y se ha iniciado la reparación de 4 mil escuelas que tuvieron daños parciales mayores y la reconstrucción total de 250.

Asimismo, precisó, en Chiapas y Oaxaca se han entregado apoyos a más de 73 mil familias, y en los siguientes días se distribuirán las tarjetas de débitos con fondos para la reparación de vivienda en el resto de entidades afectadas.

Cuando desde varios niveles de gobierno se ha señalado la insuficiencia de apoyo para las labores de reconstrucción, como ha indicado el propio jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, ayer el Presidente hizo un reconocimiento a las autoridades locales, "porque no han hecho de este compromiso y de esta responsabilidad una que eventualmente pretenda deslindar" su obligación, por el contrario, se han coordinado con la autoridad federal para alcanzar mayor capacidad de hacer frente a la tarea.

De nuevo destacó la capacidad financiera de su administración para reconstruir con dinero proveniente de mecanismos como el Fondo de Desastres Naturales, los seguros contratados por el gobierno y las asignaciones que, "estoy seguro, la Cámara de Diputados habrá de hacer en la revisión del presupuesto" para 2018.

Sobre las aportaciones privadas, y luego de agradecer los diversos mecanismos establecidos por el sector empresarial en apoyo a los damnificados, dijo que el gobierno ha orientado a empresarios hacia dónde dirigir sus aportaciones para evitar duplicidades.

La suma de todos los esfuerzos, incluidos los de la sociedad civil, aseguró, permitirán nuevamente a las familias tener su vivienda, sus ciudades reconstruidas, así como sus espacios culturales. Coordinarse, planteó, es un compromiso moral y ético para dar buenos resultados y lograr la recuperación de las zonas dañadas.