Cárceles en QRoo, con puntuación "apenas" aprobatoria

Deficiencias en salud, hacinamiento y sobrepoblación, las principales problemáticas dentro de ellas

Agencia SIM
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Jueves 7 de diciembre, 2017

Las cinco cárceles estatales de Quintana Roo apenas obtuvieron una calificación aprobatoria, de 6.04, con sólo uno penal en “verde”, dos en “amarillo” y dos en rojo, o reprobados, según los resultados del Diagnóstico de Supervisión Penitenciaria 2017.

Harley Sosa Guillén, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Quintana Roo (Cdheqroo) presentó los resultados, indicando que hubo una leve mejoría en las condiciones de estos penales, en comparación al año pasado.

La mejor calificada con verde, que significa aprobada, fue la de Cozumel con 7.24 puntos; le siguen las de Chetumal y Playa del Carmen con amarillo, que es de alerta-riesgo, con 6.23 y 6.40, respectivamente.

Las calificadas con rojo por el alto riesgo son los penales de Cancún y Felipe Carrillo Puerto. La primera tiene 5.51 puntos y la segunda, 4.84.

Las cárceles de Isla Mujeres, Lázaro Cárdenas y José María Morelos, al ser municipales, no fueron incluidas en este sondeo.

La calificación general fue de 6.04 puntos, pues “si bien existen logros evidentes, es innegable la necesidad de que las autoridades resarzan las deficiencias, para evitar condiciones de riesgo y eficientar la reinserción social”, se indicó.

El ombudsman señaló que prevalecen en las cárceles condiciones que dañan los derechos humanos de quienes están privados de su libertad, como la sobrepoblación y hacinamiento, al igual que deficiencias en salud, falta de personal de custodia y de prevención social.

La falta de capacitación y actividades de esparcimiento de los internos son una constante en las cinco cárceles estatales, donde no existe separación entre reos procesados y sentenciados.

Sosa Guillén manifestó que la Cárcel de Cozumel es “el prototipo” de penal que debiera haber en Quintana Roo. En la evaluación anterior fue calificada con 6.20 puntos y ahora subió a 7.20, pues en este lugar no hay sobrepoblación o hacinamiento y tampoco “autogobierno”. Sus deficiencias son menos evidentes.

Chetumal

El Centro de Reinserción Social (Cereso) de Chetumal tuvo mejoría casi imperceptible entre el 2016 y 2017. En el primer año recibió catalogación de 6.21 y en el segundo, 6.23, al estar los reos hacinados, principalmente en el Área de Segregados; además de existir deficiencias en servicios de salud, falta acciones de prevención de motines, fugas y otras situaciones de riesgo.

Impera “el autogobierno” y no existe clasificación entre internos procesados y sentenciados, lo cual constituyen severos agravios a los derechos humanos.

Playa del Carmen y Cancún

El Centro de Retención Municipal de Playa del Carmen presenta deficiencias similares a las del Cereso de Chetumal. El año pasado recibió calificación de 6.36 y en el presente elevó a 6.40.

Los riesgos más graves se ubican en el Cereso de Cancún. El diagnóstico anterior le ubicó en 5.65 puntos pero en el actual decreció a 5.51.

Las causas son la sobrepoblación y hacinamiento, inexistencia de servicios de salud básicos, evidente deficiencia y capacitación en custodios y personal de readaptación social.

En esta cárcel existen varios “autogobiernos” que constantemente se disputan violentamente el control de las actividades, sobre todo delictivas, al interior.

Los internos procesados están mezclados con sentenciados de alta peligrosidad, lo cual pone en riesgo su integridad.

Renuncia a director

Fuentes al interior de la Cárcel de Cancún revelaron que Fermín Cortés Burgos renunció a la dirección del penal, dejando su lugar a Jorge Adrián López Valenzuela.

El nuevo director proviene de Sinaloa, donde fungió como alcaide del penal de Los Mochis, además de director general de la Unidad de Medidas Cautelares.

El cambio ya se realizó, aunque únicamente de forma interna, sin una presentación hasta el momento.

Esta es la segunda vez que Cortés Burgos deja la dirección de esta cárcel, después que renunciara, en 2012, por un pleito con la concesionaria de la alimentación de los reos.

Reapareció como alcaide del penal de Cozumel, en 2015, hasta que fue regresó a Cancún en septiembre del año pasado.

Felipe Carrillo Puerto

Para finalizar, la Cárcel de Felipe Carrillo Puerto es también otra considerada de riesgo. No cuenta con separación de hombres y mujeres. Estas últimas siempre están en riesgo. Además, se trata de una celda general hacinada y sin servicios médicos. El personal responsable es insuficiente y sin actualización en su trabajo. Los reclusos carecen de esparcimiento.

Por ende, los resultados de los últimos dos diagnósticos revelaron que su calificación decreció de 5.00 a 4.84.