Promisioria ciudad del pan de cazón

La paz y el combate contra el crímen

Francisco Javier Vázquez Burgos
Imagen: Captura de pantalla
La Jornada Maya

Viernes 12 de enero, 2018

Hasta septiembre del año pasado Campeche y Yucatán siguen apareciendo de manera constante en las estadísticas como dos de las entidades más seguras para vivir en México, de acuerdo a la Organización Semáforo Delictivo, pese al incremento nacional de la inseguridad que se registró de manera generalizada en la nación, al grado que el 2017 se consideró el año más violento del sexenio, al sumarse más de 13 mil 500 ejecuciones.

Hay otros estados que tienen posiciones muy variables, lo mismo aparecen entre las entidades más seguras, pero de un mes a otro se disparan en su frecuencia de delitos lo que los coloca también entre los más inseguros, tal es el caso de Guanajuato y Nayarit. Ambas entidades han formado parte de los 10 más seguros, pero de pronto se desestabilizaron. Nayarit incrementó su porcentaje de ejecuciones en más de un 350 por ciento.

Hay varias teorías que explican el origen del delito, una de ellas es que la pobreza extrema se trata de un factor determinante. Aquélla incide en robos, pero no en delitos de alto impacto. Según el Semafóro Delictivo estos últimos se vinculan más a la distribución de drogas y corrupción de las autoridades que desemboca en la impunidad.

De lo anterior, podríamos deducir que tanto en Campeche como en Yucatán la baja presencia del delito podría significar que la corrupción de las fuerzas policiales y judiciales son mínimas, que no existe la venta, ni el consumo de drogas tan recurrente en otras entidades, lo que desencadena la presencia de delitos de alto impacto y mafias.

Pero más allá de lo que genera el delito, me gustaría señalar lo que produce el ambiente de paz y seguridad que se disfruta en estas entidades. Comparadas con cualquier estado de la República, Campeche y Yucatán tienen mucho menos comisiones de delito, no es que no existan.

Se nos antoja que en Campeche tenemos una Policía Preventiva y una Fiscalía comprometidas con el tema de seguridad, que la corrupción es cero, si bien podrían faltar equipos en el área de investigación, eso se suple con voluntad y los resultados están a la vista. No obstante, son constantes las detenciones de secuestradores, asesinos y demás fauna.

Por supuesto tenemos que señalar el compromiso del Ejecutivo, y de la Secretaría de Gobierno, quien coordina estas dos instancias de combate al crimen. No podría faltar, como causa de la baja presencia del delito en la tierra del pan de cazón, el carácter pacífico del campechano, quien tiende a resolver sus diferencias, mediante el diálogo y descarta la violencia como método de solución.

*Francisco Javier Vázquez Burgos se graduó como periodista en 1990, trabajó en numerosos medios de Campeche, fue corresponsal de Notimex en Ciudad del Carmen por años. Es articulista aproximadamente desde hace dos décadas en Campeche, principalmente del Diario Sur. Ha sido asesor del PRD en la Cámara de Diputados, así como en campañas políticas de diferentes partidos y candidatos. En la actualidad es conductor de un programa político en Telemar de Campeche.

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