Contra estadísticas, incrementan delitos de alto impacto

Semáforo Delictivo, registró más robos a negocios en Yucatán que la media nacional

Juan Manel Contreras
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 20 de febrero, 2018

En Yucatán, a pesar de que las estadísticas han arrojado una disminución en los delitos de alto impacto, el robo a negocios y a casa habitación con violencia continúan incrementando.

Según cifras de la Fiscalía General del Estado, los robos a casa habitación con violencia se incrementaron en un 30 por ciento en comparación con el 2016. También, de acuerdo con los datos proporcionados, hubo un incremento del 15 por ciento en los robos a comercio sin violencia.

El total de 2016 fue de 1,753 casos denunciados, y los meses en los que se presentó un incremento en robos fueron enero, octubre y noviembre, con un registro de 174, 183 y 176 casos respectivamente.

Según información proporcionada por Semáforo Delictivo, asociación ciudadana dedicada al monitoreo de los índices de delincuencia en estados y municipios del país, en diciembre del 2017 se registraron 64 robos a casa habitación en la ciudad de Mérida y 17 robos a negocios, cuando la media nacional es de trece. En el estado, se tuvo conocimiento de 28 delitos de este tipo.

La señora Carolina Ricalde, vecina de la colonia Alemán forma parte de la cifra, pues durante el mes de noviembre de ese año fue víctima de hurto en su casa de dicho fraccionamiento. Luego de asistir a una boda con su cónyugue, al llegar a su casa encontraron la puerta abierta, por lo que antes de ingresar, decidieron dar aviso a las autoridades.

“Llegaron en cinco minutos, porque la caseta está a la vuelta”, explicó. Al llegar los uniformados, corroboraron que los ladrones ya no se encontraban en el predio, pero el robo ya se había consumado. Se llevaron la televisión, una tableta, una computadora portátil, y la tranquilidad del matrimonio, quienes ante la situación, se vieron obligados a contratar a un velador.

“Tiene que acudir a la fiscalía a poner su demanda, seño”, le dijo el comandante, mas no ocurrió así. La señora Ricalde, como muchas otras víctimas de ilícitos, prefirió omitir el trago amargo de acudir a la dependencia a realizar un trámite que -según considera-, difícilmente rendirá frutos. “Es ir a perder el tiempo”, le respondió.

Otro caso es el de Perico, quien decidió omitir su nombre por temor a represalias. Hace un par de meses, al salir de casa de su novia en Polígono 108, fue abordado por dos sujetos que a punta de navaja lo despojaron de su celular y le propinaron golpes “para que coopere”. Tampoco interpuso demanda, porque “como todos son de por allá”, lo pueden ubicar fácilmente.

Un tercer caso es el de Don Máximo, encargado de un expendio de cerveza. La mañana del primero de enero de este año, al llegar al establecimiento, se encontró con la cortina metálica abierta, forzada. Los ladrones sustrajeron la cantidad de 1 mil 800 pesos, producto de la venta del día, así como cigarros y todo lo que pudieron.

En esa ocasión, como marca el protocolo de dichos establecimientos, acudió a la Fiscalía a interponer la respectiva denuncia. “Es un proceso tardado”, recuerda, y menciona que a la fecha no ha recibido reporte alguno sobre los avances de las investigaciones.

En la actualidad, difícilmente se puede conocer a alguien que no haya sido víctima de un hurto. A pesar de los esfuerzos de la Secretaría de Seguridad Pública y de políticas como Escudo Yucatán, los casos continúan al alza.

Luego de un breve ejercicio de sondeo, notamos que la confianza que la gente tiene a las autoridades es casi nula, ya sea por incompetencia de las mismas o porque la consideran una institución en donde impera la corrupción.

Es muy común que las personas atribuyan el incremento de los índices delictivos en la región a la migración de personas de otros estados -en muchas ocasiones producto de la delincuencia y el crimen organizado-, sin embargo, también existen casos como el de Fede, quien toda su vida ha estado inmerso en actividades ilícitas.