Falta de empleo, asociada a incidencia de delitos

El crimen con más prevalencia en Quintana Roo es el robo a casa habitación

Joana Maldonado
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Martes 20 de febrero, 2018

De acuerdo con cifras oficiales, el crimen con más prevalencia en Quintana Roo es el robo a casa habitación, concentrado principalmente en el municipio de Othón P. Blanco. Durante 2017, se registraron dos mil 664 carpetas de investigación por este delito, colocando al estado en el lugar séptimo de las entidades con mayor incidencia en todo el país.

Los datos que concentra el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, revelan que durante el 2017 se presentaron dos mil 644 carpetas de investigación, precisó el coordinador general del Observatorio Quintanarroense de Seguridad Ciudadana (OQSC), Gerardo Bonilla Alguera.

De éstos, 157 fueron con violencia y dos mil 487 sin violencia; además, los meses con mayor número de robos fueron agosto y octubre, mientras que febrero fue el que registró el menor número.

El analista observó que a diferencia de lo que ocurre con el homicidio doloso, el robo a casa habitación se concentra principalmente en Othón P. Blanco, en donde se localiza la capital del estado.

“Tres de cada diez robos a casa habitación registrados en 2017 ocurrieron en Othón P. Blanco, a pesar de la alta concentración, en términos proporcionales, estamos frente a un verdadero problema estatal”, dijo.

Agregó que ocho de los 11 municipios del estado registraron tasas por 100 mil habitantes superiores a la estatal que es de 158.8 por ciento. En el caso de Othón P. Blanco, es de 334.4 por ciento; Tulum, de 313.2; Isla Mujeres, de 305.1 por ciento; Solidaridad, 262.6; Bacalar, 245.6; Puerto Morelos, 196.8 por ciento; Lázaro Cárdenas, 188.6 por ciento y Cozumel, 158.9 por ciento.

La cifra arroja una tasa de 158.8 robos a casa habitación por cada 100 mil habitantes, lo que colocó a Quintana Roo en el lugar número 7 de las entidades con mayor incidencia de este delito.

El coordinador general del OQSC sumó que durante ese año, el 94 por ciento de los robos a casa habitación se cometieron sin violencia y aumentaron en un 29 por ciento respecto al 2016.

En este sentido, hizo un atento y urgente llamado a las autoridades estatales y municipales para que se coordinen y combatan este delito.

“Esta no es una labor que se le pueda delegar a la Policía Federal, y mucho menos a las Fuerzas Armadas. Con o sin mando único, les corresponde a las autoridades locales velar por el patrimonio y la tranquilidad en los hogares de los quintanarroenses”, concluyó.

Cifras INEGI

Según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE) del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), realizado a personas físicas y morales, en Quintana Roo el número de víctimas es menor que a nivel nacional.

En cifras, la ENVIPE detalla que son 16 mil 800 víctimas en comparación con 28 mil 700 por cada 100 mil habitantes en el país, mientras que señala que el crimen que más prevalece es el robo en casa habitación, distinto a lo que ocurre en otras entidades.

De acuerdo con la Encuesta de Seguridad Pública Urbana del mismo INEGI, que se realiza trimestral en todo el país, pero en particular en la zona metropolitana de Cancún, arroja un incremento en la percepción de inseguridad pública que los últimos trimestres se ha acentuado.

Testimonio

Rosenda N y su familia dormían, como cualquier día, por la madrugada después de un largo día laboral.

A las cinco de la mañana del miércoles 12 de junio de 2017 despertaron para darse cuenta que habían saqueado su vivienda. Se llevaron computadoras, celulares, televisores, el bolsillo de Rosenda y todo lo que contenía.

Alguien había ingresado y desconocían cómo pudo suceder sin que pudieran darse cuenta de que incluso pudieron acceder a las habitaciones para despojarlos de los teléfonos celulares que dejaban sobre los muebles ubicados a un costado de sus camas.

“Nos sorprendió darnos cuenta que alguien estuvo a nuestro lado mientras dormíamos y cómo había sido posible que nadie se hubiera dado cuenta, eso nos coloca en una posición sumamente vulnerable. Desde entonces ya no hay confianza para irnos a dormir o salir de la casa”, relató.

Esa noche los ladrones ingresaron a la casa de Rosenda y a la de los vecinos de ambos lados; a uno de ellos le robaron también un vehículo. Nadie se dio cuenta.

Han creído desde entonces el rumor de que los ladrones colocan sustancias en los aires acondicionados de las viviendas y habitaciones que provocan un sueño más profundo para evitar que despierten.