Autoatentado, todo acusa

En espera esperar de la declaración oficial de las autoridades policiacas

Cliserio E. Cedillo Godínez
Foto: Infoqroo
La Jornada Maya

Lunes 12 de marzo, 2018

Después del trabajo de investigación efectuado durante 18 días por los diferentes cuerpos policiacos participantes en el esclarecimiento de la explosión en el barco Caribe I, propiedad de la familia Borge Angulo, ocurrido el pasado 21 de febrero, se pudo determinar que los artefactos explosivos son caseros y rudimentarios por lo que se descarta la participación del crimen organizado. Trascendió que uno de los detenidos por su participación en este hecho, que a todas luces pretende desestabilizar al gobierno del estado, habría declarado haber sido contratado por familiares del ex gobernador Roberto Borge Angulo.

Según se explica, todo se originó en Cozumel de donde partió Caribe I, donde viajaba el papá del ex gobernador Roberto Borge. Al respecto, se ha dicho que al atracar en el muelle fiscal de Playa del Carmen, cuando la mayoría de los 104 pasajeros habían descendido se registró la explosión, causando lesiones a 24 pasajeros, 19 mexicanos y cinco estadounidenses, lo que motivó la participación y asesoría del Buró Federal de Investigaciones (FBI), que sumó esfuerzos a las diferentes instancias nacionales participantes en la investigación.

Fue así que en las primeras indagatorias se logró relacionar con el siniestro al padre del ex gobernador, Roberto Borge Martín ya que él era uno de los 104 pasajeros transportados por el Caribe I, quien no obstante resultó ileso. “Ya fuera de peligro observaba impávido cómo el fuego era sofocado en su barco, mientras eran auxiliadas algunas víctimas”, según narran algunos columnistas de prestigio.

Ahora, tal y como lo adelantáramos en un artículo publicado por La Jornada Maya el pasado 3 de marzo, en el marco del Operativo Escudo Titán está por confirmarse oficialmente que el atentado no tiene relación con el crimen organizado o terrorismo, sino que el móvil podría ser el cobro de la póliza del seguro, fijada por algunos investigadores en cuatro millones de dólares y, sobre todo, la desestabilización del gobierno de Carlos Joaquín.

Hoy trasciende que el trabajo de investigación de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Procuraduría General de la República (PGR), en coordinación con la Policía Federal, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, y la asesoría del FBI y la ATF de los Estados Unidos, logró la detención de los presuntos responsables del ataque explosivo al barco Caribe I, siendo una de las hipótesis el autoatentado.

Según versiones extraoficiales, los inculpados fueron contratados por familiares del ex gobernador Borge Angulo, aunque la información oficial será dada a conocer de un momento a otro por parte de autoridades federales en la Ciudad de México, en el marco del Operativo Escudo Titán.

Esta información filtrada en los altos círculos policiacos quita un poco de peso sobre las autoridades estatales que, ante la presunción de la participación del crimen organizado en el atentado en el barco Caribe 1 hacen grandes esfuerzos para tratar de cancelar los warnings emitidos por Estados Unidos, Canadá y Reino Unido, donde advierten del presunto peligro para viajar en ferry, entre Cozumel y Playa del Carmen, con los estragos económicos de los que ya se ha informado.

La veracidad del autoatentado la refuerza el hecho de que seis días después del incidente, apareció una manta en la Colonia San Miguel, en la isla de Cozumel, donde un presunto grupo delincuencial, autonombrado El Cártel del Pumba y Tata, se atribuía presuntamente la autoría de la explosión.

Cabe recordar que de inmediato, las diversas autoridades que llevan a cabo la investigación expusieron que “este grupo es completamente desconocido en Quintana Roo”, por lo que de entrada descartaron como válida lo reivindicación. Esto, se confirma con la presunta captura de los responsables, quienes supuestamente afirman que fueron contratados por familiares del ex gobernador Roberto Borge.

Por ahora sólo resta esperar la declaración oficial de las autoridades policiacas que en un operativo conjunto, conocido como Escudo Titán, den a conocer a los culpables, así como los motivos que llevaron a los autores intelectuales o materiales a atentar no sólo contra los 114 pasajeros del barco Caribe 1, sino contra Quintana Roo, donde todos sus habitantes, directa o indirectamente, vivimos del turismo.

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