Alumnos de restauración realizan prácticas en Tulum

Trabajos en sitio son parte de labores anuales de conservación

Roger Mora
Foto: Gerardo Jaso
La Jornada Maya

Tulum, Quintana Roo
Miércoles 25 de abril, 2018

La restauración de algunos puntos de las principales pirámides de Tulum continúa a pasos firmes. Recientemente, personal de restauradores del Instituto Nacional de Antropología e Historia aseguró que estos trabajos se realizan año con año y que no es por algún daño específico que tengan las estructuras mayas.

De acuerdo con especialistas adscritos al Proyecto de Conservación e Investigación de Pintura Mural en la Costa Oriental de Quintana Roo, la zona arqueológica de Tulum es una prioridad más de este departamento del INAH, toda vez que la cercanía del mar con sitio pone en riesgo los murales pictóricos que aún quedan en sus edificios tales como el castillo, el templo de las pinturas y del dios descendente.

La restauradora Patricia Meehan Hermanson, miembro de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC), asegura que constantemente se le da este mantenimiento a la zona arqueológica de Tulum así como a otras de Quintana Roo, con presupuesto de la federación, pero que lo más importante es lograr la preservación de los espacios murales y arquitectónicos.

"Tenemos mes y medio de labores que consisten en la limpieza e impermeabilización de los murales y azoteas de los importantes edificios de la zona arqueológica de Tulum tales como El Castillo, los Templos de las pinturas y del Dios Descendente; así como con la limpieza de la Casa del Halach Uinic".

Dichas labores de mantenimiento se realizan anualmente con el doble propósito de proteger a las estructuras ante la temporada de lluvias y maximizar el tiempo que el equipo multidisciplinario del proyecto puede dedicar a las acciones propias de conservación y restauración en Tulum, Muyil, Xelhá, Tankah y otras zonas arqueológicas.

La impermeabilización de los edificios se valió de una técnica tradicional en la cual se aplicaron, durante siete días, mezclas consecutivas de jabón de barra y piedra de alumbre.

La experta destacó un punto más de esta pretemporada del proyecto de conservación de pintura mural, y fue que por primera vez, gracias a un convenio establecido por el INAH y la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO), funcionó como semestre optativo en la Licenciatura en Restauración de Bienes Muebles de esa casa de estudios.