'Polilla el Errabundo: Aterrizaje Entre Suspiros', teatro sobre paracaidismo en Mérida

La obra debutará el jueves, en Centro Cultural Tapanco

Juan Manuel Contreras
Foto: Colectivo Gorgojo
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 17 de julio, 2018

Cansado de caminar, el joven Polilla busca en terrenos baldíos y casas abandonadas la razón de su existencia. Al margen de la periferia meridana, el protagonista de la nueva producción del colectivo teatral Gorgojo, escudriña todo espacio al que pueda llamar hogar; y en él, sembrar una mata de mango como símbolo de pertenencia y trofeo por su incansable búsqueda de identidad.

Polilla el Errabundo: Aterrizaje Entre Suspiros, es la primera puesta en escena de Gorgojo, una nueva asociación teatral integrada por Mario Galván Reyes y Lorena Barrera López.

La obra es una tragicomedia con características del cyperpunk, aborda el tema de los "paracaidistas" -personas que se apropian de propiedad privada para erguir sus viviendas- a las afueras del periférico de Mérida.

El personaje principal es un joven de 15 años, quien harto de recorrer la ciudad invadiendo predios y terrenos baldíos, busca con fervor un lugar al cual arraigarse para formar una identidad y una familia.

El Errabundo, como lo bautizaron sus creadores, "aterriza" en diferentes lugares en busca de un pedazo de tierra fértil para sembrar su planta de mango. Durante el trayecto, se encontrará con Robusto, un anciano vigilante que representa tres aspectos de la propiedad privada: la ambición, la posesión y la territorialidad.

En entrevista, Mario Galván, encargado de la dramaturgia del proyecto, explicó que la idea del guión nace de una experiencia personal: el despojo del patrimonio familiar. Fue a partir de ese hecho que el tema del "paracaidismo" llamó su atención y comenzó a investigar al respecto.

"La experiencia me dejó un sinsabor, pues me pareció injusto, pero en el arte no tenemos que tomar una postura, sino relatar nuestra experiencia y exponer el tema con todas sus múltiples lecturas", aclaró.

El nombre del protagonista proviene de un vagabundo que deambula por las calles de la colonia Chuburná. Además, la polilla es un insecto frecuentemente relacionado con la invasión y que siempre está buscando la luz.

Polilla es rebelde, temerario y acrobático. Su despliegue físico a menudo es asociado con el de un felino, porque salta techos y salta en paracaídas. El personaje tiene un estilo cyperpunk, pues, la historia se contextualiza en un futuro post apocalíptico no muy lejano, según explicó el dramaturgo.

"Es un ''paracaidista en el sentido literario de la palabra; y también en el sentido figurativo. Tiene un traje de paracaidista, pero también cuenta con las características de un invasor de terrenos", detalló.

"La rebeldía de Polilla tiene su origen en la orfandad. La raíz de su manera de ser radica en la vagancia eterna, siempre lo sacan de los lugares que él invade, pero él continúa de terreno en terreno, de predio en predio; y de mundo en mundo".

Para el desarrollo de la representación escénica, el elenco visitó La Guadalupana, una comunidad de "paracaidistas" ubicada al sur de Mérida. Recuerdan que la recepción fue "un poco caótica", debido a las condiciones de lluvia, la irregularidad del terreno y el recelo de los habitantes hacia los extraños.

Por fortuna, el equipo se encontró con Israel El Cachalote Vera, un boxeador local con quien entablaron amistad y se convirtió en su guía por la colonia.

Los artistas comentaron que la obra comenzó a materializarse a partir de un taller de dramaturgia impartido por Maribel Carrasco. Posteriormente, Lorena Barrera aplicó para una beca de Sedeculta, factor que hizo posible el montaje del texto dramático.

La puesta en escena cuenta con la participación de experimentados actores como Miguel Ángel Canto y John Hristo, así como otros creativos como David León, encargado del vestuario y Rogelio Vargas, cuyas piezas originales musicalizan la travesía de Polilla.

Asimismo, la obra cuenta con un sustento académico, pues muchas de las situaciones que abordan fueron obtenidas por el trabajo de tesis de la artista visual Maricarmen Catzín -quien colaboró con la escenografía- y del estudio de un diseñador del hábitat acerca de los asentamientos irregulares.

Para Lorena Barrera, directora del proyecto, es de suma importancia el poner el tema sobre la mesa, para que éste haga ruido sobre dicha forma de vida, pues considera que hay mucha gente que no conoce la situación y están ávidos por indagar al respecto.

“El paracaidismo es una práctica social de alto riesgo”, dijo, “esto se debe a que operan al margen de la legalidad. Con la obra, buscamos concientizar a la audiencia sobre temas como la propiedad privada, el sindicalismo, la orfandad y la necesidad de afecto”.

“Lo que Polilla busca es establecerse y levantar su casa para arraigarse, por eso lleva consigo su planta de mango; lo que quiere es sembrarla, verla crecer, que ése árbol prospere y de vida al lugar, como un símbolo de identidad que le permita dejar de volar, dejar de invadir”, agregó Galván Reyes.

Polilla el Errabundo: Aterrizaje Entre Suspiros hará su debut el jueves 19 de julio a las 21:00 horas en el Centro Cultural Tapanco (calle 47 x 68, Centro). También tendrán funciones el viernes 20 y el sábado 21 a las 20:00 horas y culminarán su primera temporada el domingo 22 a las 19 horas. La cuota de recuperación es de 70 pesos general y 50 para estudiantes.