Arte útil, un lugar para crear propuestas y posibles soluciones

Bruguera diseña currículo para el Museo Universitario de Arte Contemporáneo

Katia Rejón
Foto: Archivo La Jornada Maya
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 8 de octubre, 2018

De acuerdo con la artista cubana Tania Bruguera, el arte útil es “una manera de trabajar con experiencias estéticas que se enfocan en la implementación del arte en la sociedad, donde la función del arte ya no es un espacio para señalar problemas, sino un lugar para crear propuestas y posibles soluciones”.

Bruguera diseñó un currículo para el Museo Universitario de Arte Contemporáneo que tiene como eje principal el arte útil, en colaboración con la Facultad de Arte y Diseño de la UNAM y La Esmeralda. Como parte del diplomado, el museo lanza una convocatoria para que proyectos de todas partes del mundo se presenten y expliquen cómo a través del arte, se puede incidir en la resolución de problemas sociales.

Uno de los proyectos seleccionados para la pasada edición del diplomado fue Sidra Pino. Vestigios de una serie de Murmurante Teatro. El proyecto abordó la situación de los trabajadores de la empresa, que cerró sus puertas en el 2011. Los trabajadores se quedaron en la calle sin ninguna compensación económica y durante cuatro años demandaron un acuerdo con los descendientes de la familia Pino, fundadores y dueños de la empresa.

De acuerdo con los dirigentes de Murmurante Teatro, esta obra demostró la impunidad del propietario que -aún demandado por los trabajadores- estaba en negociaciones con el gobierno local para otro proyecto inmobiliario. “Esta obra fue el detonante de la intervención de agentes del sindicato nacional y del gobierno para la resolución del conflicto”, escribieron los artistas en la propuesta.

“Durante la exposición del proyecto contamos todo el proceso de tres años y medio trabajando con los huelguistas, cómo se intervino el espacio público y el sindicato se transformó en un espacio cultural. Hicimos piezas artísticas e instalaciones”, comentó en entrevista Ariadna Medina, productora de Murmurante Teatro.

Entre los objetivos que cumplió este proyecto escénico estuvieron la compensación que recibieron los 48 trabajadores después de cinco años de huelga, la campaña de difusión que facilitó redes de colaboración y financiación para mantener la huelga, y cómo algunos objetos escénicos como el “diablito sonidero” se convirtieron en herramientas para las marchas de protesta.

Entre otras cosas, Murmurante también facilitó el acercamiento de la población en general con los huelguistas. “Tuvimos una sesión de preguntas y respuestas con uno de los huelguistas. La idea era que las personas lo conocieran como ser humano y no un fantasma que lleva una lata por la ciudad. Los estudiantes se mostraron sorprendidos de que una propuesta de teatro pudiera ser también arte útil”, finalizó.