Cartas sobre el pib

Opiniones provocadas tras video viral en Facebook

La Jornada Maya
Foto: Fernando Eloy

Jueves 8 de noviembre, 2018

Felipe, deseo que estés bien, enseguida te digo que el pendejo lo seras tu, para devolverte el calificativo que nos endilgaste a los que criticamos la desafortunada opinión de la regiomontana que se burló del "pib" mal elaborado, de verdad crees que puedes dejar de lado la actitud zafia y la condición estulta que demuestra esta mujer, no merece de tu parte más que agradecimiento por haber desatado una reacción humana al atacar un aspecto de tu cultura regional, por que las reacciones que provocó no fue por un pedazo material de comida, sino por un aspecto cultural muy apreciado para la mayoría, para mi, más importante que el constructo cultural de entender la muerte es que no sea criticado con mala intención el "pib" que esta ligado mas que a una cultura a una necesidad básica, el de alimentarse, o cómo responderías si critico con mala leche las recetas de Chichí Lupe.

Por supuesto que las reacciones exacerbadas de algunos desubicados que están a la altura de la condición de la regia, zafios y tontos, no merecen que los apoyemos en su agresión, pero tu artículo no menciona por ningún lado a los que opinamos de manera mesurada pero decidida en contra de su actitud nada política y si muy atrevida.

En mi opinión eres muy optimista, si es que mi lectura es correcta pero posiblemente no lo sea pues soy un mal lector, si lo que quieres es que verdaderamente se desarrolle una condición humana ecuánime frente a opiniones provocadoras, cuando mucho creo que se pueda lograr una condición humana política, pero entendiendo la política como la actitud de comer mierda sin hacer gestos.

Saludos.

Alfonso López Estrada


Respuesta de Felipe Escalante Tió

Estimado Alfonso:

Antes que nada, agradezco tu lectura y que te hayas tomado un tiempo para dedicarme unas líneas.

Honestamente, sigo pensando que una reacción contra la mujer en cuestión, que hoy tiene los dichosos cinco minutos de fama por una imprudencia a la que estamos expuestos todos en esta época de las redes sociales, no es proporcional. Otra cuestión es que cuando escribo espero crítica y esto incluye mis colaboraciones sobre el recetario de Chichí Lupe; las cuales en parte dejé de elaborar por considerar que la respuesta por parte de los lectores del periódico había sido muy reducida.

Si escribiera esperando únicamente halagos buscaría introducir preciosismos en mis textos, pero decidí apuntar hacia lo que creo que está podrido en la sociedad yucateca y acepto que con ello hay consecuencias; ya la tercera ley de Newton establece que a toda acción corresponde una reacción en la misma dirección y con la misma fuerza. En el caso que nos ocupa, lamento encontrar a gente que uno supone preparada, con estudios, incluso a una investigadora especialista en antropología, llamando al linchamiento.

Prosiguiendo, no comprendí si te enojó más que la “ofensa” haya sido por el aspecto cultural o porque el p’íib se come. En fin, sostengo que el efecto fue sacar al Trump o al Hitler que hay en muchos yucatecos que son capaces de ofender y reprimir su propia cultura, pues entre nosotros mismos nos dedicamos un “maare, te salió tu cultura”, cuando uno “aporrea su habla”; es decir, uno de nuestros rasgos identitarios. Pero no vaya a ser alguien de fuera que diga que aquí se habla curioso porque llamarán a crucificarlo. Y por cierto, ¿acaso no nos burlamos de las costumbres de otros? Sugiero que llamemos a quien esté libre de pecado.

Tampoco alcancé a entender si tu opinión está entre la de los “mesurados” o entre quienes “de manera natural” llamaron al linchamiento o cometieron apología del delito. Verás, yo sí soy orgullosamente militante del PUP, esa organización fundada por don Hermenegildo Torres, y algo que nos distingue a quienes integramos ese grupo es precisamente el optimismo.

Veo por último que eres discípulo del ex presidente Adolfo Ruiz Cortines en eso de la política y asociarla a comer miarda sin aspavientos. De mi parte, por citar a un pensador político más moderno, sólo queda decir que “no es lo mismo ser que parecer”, y mucho menos hacerse, pues para ello se requiere de arte, añadiría.

Saludos.

Mérida, Yucatán
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