Rolando por la 5th Avenue

¿Qué fue de aquel mejor gobernador de México?

José Luis Preciado
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Viernes 11 de enero, 2019

Hay una leyenda urbana que dice que el primer equipo de Rolando Zapata se llevó la quinta y los mangos económicos, algunos habrían acumulado fortunas considerables que los pensionan para siempre, que el último año de gobierno zapatista -sobre todo después del fracaso electoral de julio pasado-, fue de absoluto saqueo de las arcas públicas y total simulación política. Se dicen tantas cosas, tantas que al gobierno de Mauricio Vila le debe de interesar llegar a la verdad, fincar responsabilidades y señalar a los responsables de que a Yucatán le hayan desaparecido aproximadamente 2 mil 200 millones de pesos, casi un equivalente al presupuesto de la UADY. En diciembre se dijo que no hallaron por ningún lado los mil 600 millones de pesos, y hace una semana 533 millones, además de equipo médico y otros muchos faltantes, dignos de dar vergüenza.

El gobernador Mauricio Vila debe saber que ya no puede pisar en falso, sería muy mala señal o signo de debilidad dejar que pase el asunto o que sólo se trate de un estallido mediático, por ello este lunes 14 de enero han dicho que denunciarán por la vía penal y administrativa a quien corresponda o resulte responsable de los faltantes cometidos en la administración de Zapata Bello, a quien se le vio relajado con su familia comprando prendas caras en la Quinta Avenida de Nueva York, además sus funcionarios reaparecieron en un evento político convocado por Ivonne Ortega en el PRI local, allí estaban Víctor Caballero Durán, Roberto Rodríguez Asaf, Mauricio Sahuí, entre otros ex funcionarios, en cuyas dependencias detectaron los faltantes o desfalcos, incluso en abierto reto Felipe Cervera y Jorge Carlos Ramírez “invitaron” a Vila a documentar los presuntos desvíos y a proceder en consecuencia, consideraron las denuncias como simples golpes políticos.

El mejor gobernador

¿Qué fue de aquel mejor gobernador de México?

Rolando, el de los pantalones hechos a mano por el humilde sastrecillo de barrio meridiano; Rolando, el de la serenidad a toda costa, el permisivo y obsequioso de sus funcionarios públicos, esos a los que dejó hacer todo en aras de una falsa armonía; Rolando y su gran paso los primeros cuatro años, el quinto y sexto con licencia y desórdenes; Rolando, el perdedor en la materia política, ¡vaya que perder Progreso, Valladolid y Mérida dos veces consecutivas! y poner a los mismos candidatos cómodos en cada elección, parece un acto de entrega política. ¿Qué pasó con ese Rolando Zapata? Félix Rubio, vecino de la plancha, uno de los viudos de la promesa de un gran parque, lo dijo en pocas palabras: Rolando, La Mentira.

De fondo, lo que ocurre es que se acabó la luna de miel entre Vila y Rolando, se desmoronó la “Leyenda” zapatista, Vila pone a prueba su guante político, aquí define el respeto a su sexenio del que hoy lo único que sabemos es que será austero, pero lo que ignoramos es si será justiciero, vengativo o de un deslavado tono gris rolandista.

[email protected]