Cañones de agua contra 'chalecos amarillos' en París

En el noveno sábado de estas protestas, muchos de los manifestantes piden la renuncia de Macron

Reuters
La Jornada Maya

París, Francia
Sábado 12 de enero, 2019

La policía de París disparó con cañones de agua y gases lacrimógenos para repeler a los manifestantes de los chalecos amarillos de la zona del Arco del Triunfo este sábado, en el noveno fin de semana consecutivo de protestas contra las reformas económicas del presidente francés, Emmanuel Macron.

Miles de manifestantes también marcharon ruidosa pero pacíficamente por la zona comercial de Grands Boulevards en el norte de París, cerca de donde una importante explosión de gas en un comercio causó la muerte de dos bomberos e hirió a casi 50 personas la mañana de este sábado.

El centro de París estaba bloqueado para evitar otra ola de violencia durante las protestas de los chalecos amarillos, con puentes sobre el río Sena cerrados y edificios oficiales como el Parlamento y el Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia, protegidos por barreras policiales.

Grupos de manifestantes también se reunieron en y alrededor del famoso bulevar de los Campos Elíseos, el escenario de disturbios en las últimas semanas, muchos de ellos pidiendo en voz alta que Macron renuncie.

"¡Macron, vamos a derribar tu lugar!", se leía en una pancarta en la capital francesa. También hubo miles de manifestantes en las ciudades de Burdeos y Toulon, en el sur del país, y en Estrasburgo, en el este, y en la ciudad central de Bourges.

Alrededor del Arco del Triunfo del siglo XIX en la cima de los Campos Elíseos, la policía antidisturbios lanzó agua y gases lacrimógenos contra los chalecos amarillos, que arrojaban piedras y pintura, dijeron testigos.

A diferencia de los fines de semana anteriores, al llegar la media tarde no había habido grandes enfrentamientos con la policía. En París, más de 50 personas fueron arrestadas, algunas por llevar objetos que podrían usarse como armas.

Más de 80 mil policías estaban de servicio para cubrir las protestas en todo el país, incluyendo 5 mil oficiales en París.

Los chalecos amarillos, que toman su nombre de las chaquetas de alta visibilidad que usan, reclaman por una reducción de los ingresos familiares y la creencia de que Macron es indiferente a sus dificultades. El presidente lanzará un debate nacional el 15 de enero para tratar de apaciguar a los manifestantes, que han sacudido a su gobierno.