Se acabó la luna de miel

Rolando Zapata, retador

José Luis Preciado
Foto: Captura de video
La Jornada Maya

Jueves 17 de enero, 2019

Desde un bosque de bambú, Rolando Zapata transmitió un video cargado de símbolos y mensajes. El ex gobernador de Yucatán irrumpió en la escena pública mostrando un rostro duro y retador. La imagen no favorece al personaje, toda vez que se le miraba solo y desesperado por defenderse de algo que aún no le perjudica, se evidencia en primera persona, se pone al descubierto y exculpa a sus funcionarios a quienes el gobierno de Mauricio Vila acusa de un desvío de recursos superior a los 533 millones de pesos. Incluso el lunes pasado se presentaron cinco de 31 denuncias, según la contralora Lizbeth Basto, es contra quien resulte responsable por daño patrimonial.

Por ello llama la atención que Zapata Bello se “engalle” y viole un código no escrito de que un ex gobernador recientemente desempleado guarde silencio sepulcral y deje actuar a quien hoy detenta el poder, Mauricio Vila Dosal.

Rolando Zapata, retador

Rolando Zapata no envió a un propio a sacudirle la melena a los leones, él mismo muestra la cara y abre el pecho para retar a Vila para que muestre sus cartas, a que abra el juego y los denuncie, o de plano a que se guarden esas quejas para mejor ocasión o para nunca.

Se dice que Vila recibe fuerte presión mediática por “soltar nombres”, por echar gente al agua, sin embargo muchos han sido los ejemplos de prisas políticas que terminan en resultados espantosos, y peor aún, en lanzas rotas por culpa de ello. Creemos que es muy temprano para que Rolando saliera a defender sus tropas, “no permitiremos que nos calumnien ni nos difamen”, es un grito de guerra contra Vila, pero no sólo es el reto, le adosa una recomendación: “que Yucatán siga en la ruta del desarrollo que entre todos hemos trazado. Háganlo responsablemente, los logros y el éxito sólo se obtienen con trabajo y dando resultados, no acusando para generar un ambiente político ni obtener una imagen a costa de la denostación de quienes le antecedieron”.

El que se lleva, se aguanta

Al romper las reglas, Rolando debe saber que se precipitó y lanzó su mejor jugada justo después de los primeros cien días de Vila, con lo que se puso la soga al cuello. Hay un refrán que dice: que el que se lleva, se aguanta. Si Mauricio Vila es sabio, no responderá en primera persona, sabe que tiene cinco años y once meses para hacerle la vida imposible -si es que tiene pruebas en la mano- y así sentarlo en el banquillo de los acusados.

Quienes aconsejaron a Rolando para despertar de su jubilación, no le dieron like a su video.

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