Operativo en Tixkokob, sin nombres ni apellidos

Más allá de los decomisos de combustibles en Yucatán

Eduardo Lliteras Sentíes
Foto: ACOM
La Jornada Maya

Viernes 18 de enero, 2019

Elementos de la Secretaría de Marina, de la Secretaría de Defensa, de la Procuraduría General de la República, autoridades de Pemex y de la Secretaría de Seguridad Pública, realizaron un operativo en un terreno que se supone era utilizado como depósito ilegal de gasolina robada, o huachicol, en la carretera Mérida-Tixkokob. El combustible era almacenado dentro de una bodega de la que no hay más datos. Es decir, no se sabe quién es el propietario o a nombre de quién están el terreno y la bodega, lo que podría dar otras pistas sobre la mafia huachicolera que opera en el estado.

En pocas palabras, como en otros decomisos de combustibles en Yucatán, no se sabe si hay investigaciones de inteligencia para determinar quiénes son los huachicoleros de cuello blanco que operan en el estado, dónde se vende el combustible robado, quiénes lavan las ganancias y en qué las invierten. Tampoco se sabe aún las dimensiones auténticas del robo de combustibles en Yucatán, aunque se sabe que los huachicoleros operan en el estado desde al menos el sexenio pasado.

Asimismo, hasta ahora, se desconoce la cantidad de litros de combustible que se encontraron en dicha bodega, ubicada a unos metros de una gasolinera, precisamente, pero extraoficialmente se informó de mil litros, lo que es realmente una cantidad exigua. Tampoco se tiene información de detenidos, como ya es costumbre en estos operativos.

Accidente contra obrero

No se sabe tampoco, desde hace cuánto tiempo la bodega, ubicada en el kilómetro 2.5 de la carretera Mérida-Tixkokob, era utilizada para almacenar combustible robado, aunque desde hace años la policía de dicho municipio y su anterior alcalde, habían sido denunciados por sus presuntos vínculos con la delincuencia organizada, como dimos a conocer en Infolliteras.com, tras un incidente en el que una ambulancia atropelló a un trabajador. Se trataba del obrero Cristian Javier López Briceño, quien resultó inválido a resultas de dicha agresión con premeditación, y quien fue abandonado a su suerte por la anterior administración estatal de Rolando Zapata Bello, aunque el entonces alcalde municipal, Mauricio Vila Dosal, tuvo el gesto de donarle una silla de ruedas, a pesar de no estar en su jurisdicción.

Cristian fue hospitalizado y estuvo cerca de morir. Su familia no tenía los recursos para pagar la hospitalización. Posteriormente quedó en una situación muy lamentable que afectó su vida privada y familiar. La Codhey emitió una recomendación al alcalde, Lidio Juárez Gómez, pero no se supo más.

Cabe insistir en la importancia de ir más allá de los decomisos de combustibles en el estado. Es fundamental desmantelar la red operativa, pero no deben quedar impunes los huachicoleros yucatecos de cuello blanco.

Sus bienes y propiedades, fruto de lo robado a Pemex durante años, debe ser decomisado, como ya prevén las nuevas reformas que están aprobando el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador.

Por supuesto, es de esperarse que las investigaciones de inteligencia den con los responsables; con nombres y apellidos.

www.infolliteras.com
@infolliteras