Detienen en Nicaragua a la ex guerrillera sandinista Mónica Baltodano

También están detenidas unas 30 personas que intentaban participar en una marcha

Texto y foto: Afp
La Jornada Maya

Managua, Nicaragua
Sábado 16 de marzo, 2019

Este sábado fue detenida la ex guerrillera nicaragüense Mónica Baltodano y su hija Sofana Arce, junto a otras 30 personas que intentaron participar en una marcha para exigir la libertad de los presos políticos de Nicaragua.

Entre los detenidos también se encuentran dos delegados en la mesa de diálogo que se inició en febrero con el gobierno de Daniel Ortega para buscar una salida a la crisis que vive el país desde las protestas iniciadas en abril, que dejaron al menos 325 muertos y decenas de presos.

Desde temprano, cientos de policías antimotines fueron desplegados en Managua, principalmente en la zona sur, para evitar que la ciudadanía asistiera a una protesta convocada por la coalición opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

La marcha es la primera que la oposición intenta realizar desde octubre pasado, cuando las manifestaciones fueron prohibidas por la policía.

La reciente excarcelación de 150 personas fue considerada "insuficiente" por las fuerzas contrarias al gobierno de Ortega.

El viernes, las autoridades desautorizaron la protesta y advirtieron que se presentarían cargos contra quienes pretendan alterar "la paz" con una marcha.

Pero la oposición decidió desafiar la prohibición a manifestarse amparados en su derecho constitucional a la libre movilización y expresión.

Ataque a periodistas

La policía antimotines de Nicaragua atacó este sábado a varios periodistas y decenas de manifestantes que se encontraban dentro de las instalaciones de un banco, al sur de Managua, donde se refugiaron tras ser perseguidos previo al inicio de una protesta convocada por la oposición de ese país para demandar la libertad de los presos políticos.

"Están atacando el edificio con gases lacrimógenos y tirando balas", dijo un periodista de video de AFP en el lugar, Luis Sequeira, quien una hora antes del ataque fue agredido en otro punto por policías que le robaron su equipo de trabajo e intentaron detenerlo.

El incidente, que no dejó heridos, ocurrió en la sede del Banco La Fise, donde la policía abrió la puerta principal del parqueo para disparar y luego se retiraron.

Poco después, los periodistas lograron salir del lugar, incluido un equipo de AFP, pero la zona continuaba asediada por policías.