Evoca la OSY el drama amoroso de Romeo y Julieta

El concierto estuvo bajo la batuta de Gustavo Rivero Weber como director invitado

Jesús Mejía
Foto: Facebook @OrquestaSinfonicadeYucatan
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Lunes 18 de marzo, 2019

Del más influyente dramaturgo y escritor inglés, William Shakespeare, la Orquesta Sinfónica de Yucatán interpretó la versión musical de la tragedia amorosa más conocida del mundo,Romeo y Julieta de Piotr Ilich Tchaikovsky.

La literatura del más insigne representante de las letras inglesas logró mayor proyección también en el campo de la música de concierto, en particular la Obertura Romeo y Julieta del compositor ruso, cuya intensidad y trágica culminación describió la sinfónica en su concierto de este fin de semana bajo la batuta de Gustavo Rivero Weber, el director invitado.

En la medida que la orquesta desarrolló los pasajes de la obra, el público del teatro Peón Contreras revivió con intensidad y emoción el antagonismo de las familias Capuleto y Montesco, el idilio de la pareja y el sino trágico que envolvió a su romance.

Tchaikovsky (1840-1893) resolvió de manera magistral la idea propuesta por su amigo Mili Balakirev de componer una versión musical de Romeo y Julieta de William Shakespeare, cuyo legado literario sobrepasó las fronteras ideológicas y culturales de todo el mundo.

En ese entonces, a sus 29 años Tchaikovsky sufrió una decepción amorosa que lo sumió en la tristeza, al ser abandonado por su novia, la cantante belga Desirée Artop, quien posteriormente se casó con otro hombre. En ese estado anímico, el músico creó la famosa obertura estrenada el 16 de marzo de 1870 en Moscú por Nikolai Rubinstein al frente de la orquesta de la Sociedad Musical Rusa.

La historia del trágico romance influyó en otros grandes compositores como Charles Gounod, francés que creó la ópera Romeo y Julieta así como en Hector Berlioz y Sergey Prokofiev. El propio Tchaikovsky, inspirado por el genial dramaturgo inglés, también compuso sobre dos obras fundamentales, La tempestad y Hamlet.

Rivero Weber llevó a buen puerto la encomienda de lograr un concierto de calidad con la Orquesta Sinfónica de Yucatán en la interpretación también de la obertura Rienzi de la ópera homónima, una de las más prolongadas - 6 horas en 5 actos- del compositor alemán Richard Wagner (1813-1883).

La grandilocuencia del sonido Wagner ya se advierte en Rienzi, cuyo estreno ocurrió el 20 de octubre de 1842 en Dresde, Alemania, con gran éxito al que le siguieron otras dos obras maestras: El holandés errante y Tannhauser.

De otro gran compositor alemán, Richard Strauss (1864-1949), que representa el florecimiento tardío del romanticismo germánico, la orquesta desarrolló el Dueto Concertino para clarinete y fagot con Paolo Dorio y Miguel Galván como solistas.

Gran diálogo y alternancia lograron ambos intérpretes en la alegoría musical de una danza entre una bailarina y un oso que finalmente se convierte en príncipe, según el cuento que describió el compositor en una carta a su amigo Hugo Burghauser, a quien dedicó la obra.

Otra de las partituras que gustaron al público que acudió al Peón Contreras fue En las estepas de Asia central del ruso nacionalista, Alexander Borodin (1833-1887), quien la compuso para celebrar el aniversario de plata del reinado de Alejandro II de Rusia, reconocido por expandir el imperio ruso hacia el este.

La obra narra de manera idílica una interacción entre rusos y asiáticos en las estepas del Cáucaso, donde una caravana cruza el desierto bajo la protección de las tropas imperiales, de tal forma que la armonía predomina en la composición de singular belleza.