Se van las playas yucatecas

La belleza en los paisajes de la costa de Yucatán, de décadas atrás, hizo soñar a las familias con una casa de verano

La Jornada Maya
Foto: Enrique Osorno

Viernes 17 de mayo, 2019

El mar acaba con los largos arenales de las playas yucatecas y ya golpea cimientos de algunas casas, pero no lo hace solo, lo ha logrado con la ayuda de los propios habitantes que con sus construcciones, ilegales e irracionales, impiden que la naturaleza mantenga su equilibrio.

La belleza en los paisajes de la costa de Yucatán, de décadas atrás, hizo soñar a las familias con una casa de verano, disfrutar los amaneceres, las caminatas en los atardeceres sobre arenales de 70 metros hacia el mar, pero ahora muchas de esas propiedades serán solamente recuerdos si nadie les pone atención.

Construir sobre dunas, poner barreras que no dejen el paso de la arena, son las causas, y entonces la solución es clara: Quitar las barreras, no construir sobre dunas, dejar que la naturaleza se recupere.

En países como Cuba el retiro de construcciones sobre dunas fue la opción y lograron la recuperación de arenales. Se trató de decidir sobre el beneficio al medio ambiente o el económico si permitían centros de descanso sobre las dunas de los arenales.

En el caso de Quintana Roo, por ejemplo, ganó el interés por el dinero: las dunas y amplias playas de la zona hotelera de los años 70 y 80 desaparecieron con la construcción de hoteles, y pese a que ya había antecedentes de casos como en España, en las siguientes décadas siguió el desarrollo de hoteles en las playas.

La consecuencia: el impacto de las olas sobre las construcciones y la alerta de que el turismo dejaría de visitar al destino pues el principal atractivo moriría y así los ingresos millonarios para el sector turístico.

La solución allá, hace nueve años, fue dragar arena con un costo de más de mil millones de pesos. Funcionó: regresaron los arenales de hasta 70 metros también, pero la advertencia ya estaba y, debido a las construcciones, los arenales siguen desapareciendo.

En las playas de Yucatán la importancia no es por el riesgo económico que corra un desarrollo hotelero como en el caso de Quintana Roo con apenas sus primeras generaciones de habitantes, aquí es de otro valor, son los recuerdos de generaciones, es un espacio característico, es una herencia a cuidar.

Y las opciones ya están...

Mérida, Yucatán
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