Trump critica reportaje del 'New York Times' sobre lavado de dinero

El presidente denunció a los medios como “enemigos del pueblo”; diversas investigaciones proceden en su contra

David Brooks, corresponsal
Foto: Afp
La Jornada Maya

Nueva York, Estados Unidos
Lunes 20 de mayo, 2019

Donald Trump, aparentemente furioso por un reportaje de posible lavado de dinero por él y su yerno Jared Kushner a través de un banco trasnacional, denunció una vez más a los medios como “enemigos del pueblo” mientras proceden diversas investigaciones sobre manejos ilícitos de sus negocios, posibles violaciones a leyes de financiamiento electoral, y obstrucción de justicia -todo al mismo tiempo que continúan sonando los tambores de guerra contra Irán, Venezuela y Cuba.

Varios especialistas antilavado de dinero de Deutsche Bank aconsejaron al banco en 2016 y 2017 que alertara a las autoridades federales encargadas de crímenes financieros sobre múltiples transacciones bancarias realizadas por entidades controladas por Trump y Kushner, reportó el New York Times el domingo. Las transacciones detonaron alarmas en el sistema de detección de actividad ilícita, por lo cual los especialistas prepararon informes de actividad sospechosa para enviar al Departamento del Tesoro.

Sin embargo, ejecutivos del banco -el cual había prestado miles de millones de dólares a empresas controladas por Trump y/o Kushner- rechazaron estas recomendaciones y nunca se registró un informe con el gobierno

En respuesta, Trump emitió una serie de tuits esta mañana declarando que el Times y otros medios de “Fake News, siguen escribiendo historias falsas sobre cómo no usé muchos bancos porque ellos no querían estar en negocios conmigo. ¡Equivocado! Es porque yo no necesitaba dinero”, escribió a las 4:20 de la mañana. Agrego que los principales medios “nunca han sido tan corruptos y enloquecidos como hoy día. Fake News es… el verdadero ENEMIGO DEL PUEBLO….”.

Por otro lado, Trump giró hoy instrucciones al ex abogado de la Casa Blanca Don McGahn para no presentarse a declarar ante el Comité Judicial de la cámara baja donde estaba citado el martes. Esto continua la política del régimen de Trump de no cooperar con el Congreso -sobre todo la Cámara de Representantes bajo control demócrata- en sus investigaciones sobre la rama ejecutiva. McGahn es un testigo clave para la investigación de posible obstrucción de justicia del presidente después de que el informe del fiscal especial Robert Mueller detalló las instrucciones de Trump a su entonces abogado para poner fin a la investigación de Mueller.

El Comité Judicial anunció que espera que McGAhn se presente el martes, y varios expertos legales argumentan que el ex abogado no está obligado a obedecer las instrucciones de la Casa Blanca y que hasta podría ser sujeto al arresto si no cumple con el citatorio.

Algunos legisladores republicanos están cada vez más incómodos con el argumento de Trump de que el poder Legislativo no tiene autoridad de investigar al presidente y afirman que el Congreso, bajo la Constitución, sí tiene el poder y el deber de vigilar a la rama ejecutiva, aunque por ahora tampoco están a favor de las investigaciones impulsadas por sus contrapartes demócratas, reporta Politico.

De hecho, este fin de semana Justin Amash se convirtió en el primer legislador republicano en llamar por el impeachment al presidente, afirmando que el informe de Mueller comprobó que Trump cometió obstrucción de justicia. Trump, como con cualquiera que se atreva a cuestionar o criticarlo, de inmediato atacó a Amash, diciendo que era “un perdedor” insignificante.

Mientras tanto, fiscales federales en Nueva York están examinando las operaciones del Comité de Inauguración del Presidente -decenas de miles de documentos obtenidos bajo orden judicial- para evaluar si los 107 millones de dólares en fondos donados para los festejos fueron empleados de manera ilegal o si provinieron de donantes extranjeros en violacion a leyes de financiamiento de campañas.

Y esta tarde, un juez federal falló en contra de Trump al ordenar que una de las contadurías del presidente debe cumplir con el citatorio del Comité de Supervisión Gubernamental de la cámara baja solicitando archivos de sus actividades financieras personales y de negocios durante los último ocho años. Se espera que el fallo será apelado de inmediato por los abogados de Trump.

Estas son solo algunas de las múltiples investigaciones relacionadas con Trump. Pero a pesar de este torbellino incesante de escándalo, ataques, y engaños en Washington, Trump sigue teniendo tiempo para continuar amenazando a “enemigos” en otras partes del mundo.

Después de que el domingo amenazó la existencia misma de Irán si ese país se atrevía a atacar intereses estadunidenses, se intensificó la especulación sobre una posible guerra con ese país.

“Trump, el bully del patio escolar, está amenazando con llevarnos a otra guerra en Medio Oriente. ¡Justo lo que necesitamos! Pero no serán los hijos y nietos de Trump o sus amigos multimillonarios quienes combatan y mueran en esa guerra. Serán los jóvenes de la clase trabajadora. No a la guerra con Irán”, declaró el senador y candidato presidencial demócrata Bernie Sanders.

Por su parte, el asesor de Seguridad Nacional del presidente, John Bolton, sigue saboreando sus viejos anhelos de guerras contra Irán y Venezuela. El domingo reiteró su apoyo al “gobierno democráticamente electo” del opositor antichavista Juan Guaidó, afirmando que Estados Unidos lo acompaña en exigir “un fin a la dictadura en Venezuela”.

Para acabar, Trump envió un tuit con mitos del Día de la Independencia de Cuba, afirmando su apoyo a ese pueblo “en su búsqueda de libertad, democracia y prosperidad”, advirtió que el “régimen cubano debe acabar su represión de cubanos y venezolanos” y amenazó que Estados Unidos “¡no se quedará de brazos cruzados mientras Cuba continua minando la democracia en las Américas!”.

No pocos de sus paisanos -señalando las investigaciones, políticas y escándalos- opinan que quien está minando la democracia en este hemisferio vive en Washington.