Entre paro nacional y alegría del futbol vive Brasil la Copa América

Cientos de brasileños vieron en el estadio Morumbí, de Sao Paulo, cómo su selección se impuso 3-0 a Bolivia

Notimex
Foto: Ap
La Jornada Maya

Brasilia, Brasil
Sábado 15 de junio, 2019

Como en la Copa del Mundo 2014, Brasil inició una nueva justa deportiva en medio de protestas sociales.

Mientras desde ayer viernes inició un paro nacional contra las reformas a la ley de pensiones que impulsa el actual gobierno, encabezado por el presidente Jair Bolsonaro, en el que participaron millones de trabajadores y estudiantes, también inició la euforia de los brasileños luego que su selección de futbol le ganó a Bolivia 3-0, en la Copa América.

Trabajadores de casi todos los sectores, estudiantes y maestros, realizaron el viernes un paro nacional de labores, acompañado de protestas en casi todo el país, a las que se sumó la sociedad civil.

Las centrales Única de los Trabajadores (CUT) y de los Trabajadores y Trabajadoras de Brasil (CTB), entre otras, convocaron al paro de labores en contra de la reforma a las pensiones, mientras que los estudiantes y el magisterio se pronunciaron contra los recortes al presupuesto del sector educativo.

Las manifestaciones iniciaron desde las primeras horas del viernes y al final de la jornada las organizaciones convocantes afirmaron que a las protestas se sumaron 45 millones de trabajadores de todo el país.

El portal brasileño de noticias G1 reportó que en al menos 189 ciudades de 26 entidades y del Distrito Federal se registraron protestas, mientras que en 111 hubo suspensión de servicios, en especial del transporte público como autobuses, trenes y el metro, que en algunas rutas funcionaron de manera intermitente.

En varias ciudades hubo enfrentamientos con la policía, que lanzó gases lacrimógenos contra los manifestantes; de los cuales al menos 19 -siete de ellos estudiantes- fueron detenidos en Sao Paulo.

Los sindicatos, que lanzaron su convocatoria de paro nacional el pasado 1 de mayo, mantuvieron su llamado contra las reformas a las jubilaciones, pese a que el proyecto que presentó el gobierno del presidente Jair Bolsonaro el jueves al Congreso fue recortado en algunos de los temas más polémicos.

El mandatario prometió durante su campaña electoral una reforma a ley de pensiones que, según el ministro de Economía, Paulo Guedes, es “la llave maestra” para reducir el déficit público.

Según el proyecto, se prevé un ahorro de casi 300 mil millones de dólares, pero las medidas que contempla tampoco son aceptadas por gran parte de los legisladores, que ahora deben analizar la iniciativa.

Las principales organizaciones sindicales rechazan esta reforma, ya que consideran que el actual sistema, que tiene como base el principio de solidaridad social, será sustituido por un régimen de capitalización, ligado a la capacidad de ahorro individual.

Mientras los trabajadores preparan nuevas estrategias de protesta, el gobierno de Bolsonaro registra varias bajas, luego que el mandatario destituyó el viernes al dirigente de la Empresa Brasileña de Correos y Telégrafos, Juarez de Paula Cunha, y un día antes cesó al ministro de la Secretaría de Gobierno, general Carlos Alberto Santos Cruz.

En contraste con las protestas, cientos de brasileños se reunieron en el estadio Morumbí, ubicado en Sao Paulo, donde fue inaugurada la Copa América, para ver como su selección se impuso 3-0 a Bolivia, dando una alegría a sus fanáticos.