La relación entre Morena, QRoo y CJ, en un punto crítico a pesar de los elogios de AMLO

Mesa Chica

Hugo Martoccia
Foto: Instagram @Carlosjoaquininsta
La Jornada Maya

Lunes 24 de junio, 2019

Una relación política que parecía destinada a los acuerdos y la concordia, podría resquebrajarse sin remedio. Eso es, al menos, lo que imagina hoy un sector del morenismo, que mira con mucho recelo la actuación del joaquinismo en el proceso post electoral.

Sin vueltas, lo que dicen es que ese grupo está operando ya no solo para dejar a Morena sin su tercera plurinominal, sino también para desarmar la mayoría legislativa que el partido tiene con sus aliados del Verde y el PT.

Todos esperaban la presión del oficialismo estatal sobre sus diputados electos para romper la mayoría legislativa. Pero lo que no esperaban era que un sector del oficialismo estatal operara sin tapujos en el Tribunal Electoral del estado (Teqroo) para que esa mayoría no sea realidad.

En el partido de Andrés Manuel López Obrador ni siquiera se preguntan si el gobernador Carlos Joaquín tiene o no tiene que ver con eso. Simplemente asumen que es así, por acción o por omisión, y piensan en reaccionar de una manera similar.

La idea de una oposición sólida y combativa empieza a germinar en la cabeza de algunos morenistas. Para ello, el primer paso ha sido “morenizar” lo más posible a la futura bancada de legisladores, que vienen todos de corrientes políticas diversas.

Los diputados electos ya tuvieron reuniones con integrantes del Comité Ejecutivo Nacional del partido, y con Bertha Luján, que quizá sea la próxima presidente de Morena, y comienza a verse una mayor solidez en el bloque.

Las heridas de la elección

El sector del morenismo más alejado del gobierno estatal, donde confluyen actores políticos como Ricardo Velazco, Marybel Villegas o Laura Beristain, por dar algunos nombres, está convencido de que en las pasadas elecciones hubo una gigantesca operación electoral para despojarlos del triunfo en Playa del Carmen.

A pesar de los encendidos elogios de AMLO a Carlos Joaquín por no haber participado en la elección, en el morenismo local, por decirlo con palabras de su propio líder, “tienen otros datos”.

¿Cómo puede ser que en el distrito 10 se haya perdido la elección, y en el 9 se haya ganado de manera contundente, cuando sólo una calle separa a ambos dentro de Playa?, se preguntan. Un integrante del partido lo explica casi en broma: “Si te paras de este lado de la calle, hubo voto castigo a Laura Beristain, pero si te paras de aquel lado, no lo hubo”, dice.

La respuesta que tiene es sencilla: dicen que pagaron hasta 3 mil pesos por voto en Playa del Carmen. Aseguran que algo similar sucedió en Cozumel, y también en el distrito 1, donde la operación política de los alcaldes impidió el triunfo de los candidatos de Morena.

Para ese sector del morenismo, no hay posibilidad de tener una buena relación con el oficialismo estatal luego de lo sucedido el 2 de junio.

El temor al Teqroo

Sin embargo, la situación se vuelve mucho más compleja cuando empiezan a dudar del papel que jugará el Teqroo en la resolución de los juicios que presentaron, sobre todo en el caso de las plurinominales.

Las alarmas fueron encendidas esta semana cuando la presidente del Tribunal realizó una movida irregular para que los juicios por ese tema no cayeran, al menos de momento, todos en manos de Víctor Vivas, a quien, por turno, le correspondían esos expedientes acumulados.

Pero el problema de fondo no es ese, sino lo que podría suceder si el Tribunal manipula esos juicios. Un consejero habitual de los magistrados ya les dijo que, de acuerdo a interpretaciones diversas, a Morena le corresponde la tercera plurinominal.

Sin embargo, el tema real es que son tantos y tan diversos los juicios, que el Teqroo podría darle la razón a Morena, en el sentido de que el Instituto Electoral contó mal los votos para definir la sub y sobre representación de los partidos, pero aún así no darle la tercera plurinominal.

Lo que sucede es que, por ejemplo, el PAN presentó juicios en las cuales incorpora conceptos como la representación proporcional pura, o la sobre representación de las alianzas, y no sólo de los partidos, que podrían hacer que ya no sólo no le den otra plurinominal a Morena, sino que le quiten alguna.

Y también hay juicios por la forma en que fueron integradas las listas de plurinominales con los mejores perdedores, y hasta en distritos como el 8, que ganó el Verde, donde hay dudas si no se querrá voltear la elección.

En el morenismo creen que el objetivo es ponerlos a transitar los tribunales, donde siempre hay posibilidad de ganar o de perder. O sea, le transfieren a Morena la carga de pelear en la justicia la elección que ganó en las urnas.

La mano izquierda de AMLO

En el oficialismo estatal consideran que todo eso no es más que paranoia del morenismo local. Dicen que la alianza lopezobradorista ganó 11 de los 15 distritos del estado, lo cual es la más clara señal de que hay elecciones libres en Quintana Roo.

Ponen como ejemplo lo que el Presidente López Obrador dijo este mismo domingo en el evento de Playa del Carmen, en donde felicitó públicamente a Carlos Joaquín por no haberse entrometido en la elección.

“Este señor dejó en libertad al pueblo de Quintana Roo para que eligieran a sus representantes, eso es notorio y es importante destacarlo”, dijo AMLO en referencia al gobernador.

En Morena prefieren recordar que no le dio ninguna respuesta económica en el tema del sargazo, y escuchar otra de las frases que el Presidente dejó en su visita al estado.

“Ya cuando vengan de nuevo las elecciones, el que quiera que se vuelva a agarrar, que siga el pleito. Pero ahora que no hay elecciones, juntos”, dijo AMLO.

En el morenismo estatal consideran que esas dos posturas dejan bien en claro que existe un juego de dos caras diversas: el Presidente es el que tiende la mano derecha en signo de concordia; pero es AMLO, el viejo y astuto político, el que con la mano izquierda construye poder como siempre se ha construido el poder en México.