Convocatorias del Coqcyt, sin éxito

Hay recursos para fomentar la investigación “y no tenemos respuesta positiva”, señala Víctor Alcérreca Sánchez

Joana Maldonado
Foto: Juan Manuel Valdivia
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Jueves 27 de junio, 2019

El sargazo es un problema de índole mundial con efectos económicos, sociales, ecológicos e incluso existenciales a largo plazo, por lo que las instituciones académicas buscan alternativas para su combate, sostuvo Víctor Alcérreca Sánchez, director general del Consejo Quintanarroense de Ciencia y Tecnología (Coqcyt), quien señaló que las convocatorias emitidas han tenido poca repercusión.

Refirió que el Coqcyt y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) a través del fondo mixto emitieron una convocatoria el año pasado en materia de investigación del tema, pero los comités técnicos calificados consideraron que ninguna de las propuestas evaluadas era pertinente.

Por ello, el Coqcyt ha insistido con Conacyt para volver a convocar, porque hay recursos para ello pero “no tenemos respuesta positiva”. Lo primero que buscan en esta investigación es hacer una revisión a fondo de las soluciones que han planteado otros, dado que la presencia del sargazo se extiende en 19 países de la región del Caribe.

“Qué han hecho, qué metodologías usaron y si resultaron provechosas para documentarlas”, explicó. Además se busca conocer en función de las estrategias de otros países, diseñar nuevas herramientas y que derivado de ello se inicien líneas de investigación para finalmente establecer una plataforma de conocimiento de “qué se hace y qué ocurre en Quintana Roo”, sin embargo no ha habido una respuesta adecuada para una nueva convocatoria.

Resultados a destiempo

Alcérreca Sánchez indicó que el Conacyt, a través del Fondo de Desarrollo Regional, convocó el año pasado a un programa de investigación en donde algunas instituciones propusieron y recibieron recursos para desarrollar sus proyectos.

Sin embargo, se trata de proyectos de investigación, es decir, “no es algo que te indique de inmediato qué debes hacer, generalmente tienen un tiempo y cuando terminan pues ya se crearon consecuencias en las costas y una serie de daños”.

Otra convocatoria que promovió el Conacyt es que los Centros Mexicanos de Innovación en Energía (Cemies) analicen el desarrollo y uso de biomasa para el desarrollo de energías alternativas. No obstante “pensar en un sargazo hidratado con un volumen de agua tiene limitaciones para uso energético”.

“No logramos ahí nada, a pesar de que se han concentrado muchos recursos a estos consejos de investigación para la energía alterna, porque no tenían tecnologías disponibles para uso inmediato”, precisó.

Aunque hay otros proyectos por iniciativa de investigadores e instituciones para el empleo del sargazo como fertilizante, como sustrato para el cultivo de hongos alimenticios, para extraer componentes químicos con uso en actividades industriales como los algicidas e incluso para la industria de la construcción, solo son propuestas que aún no han logrado materializarse en una actividad industrial y económica.

Debe acogerse desde altamar

Respecto a la recoja del alga, Alcérreca Sánchez apuntó que el hecho de levantarlo junto con la arena tiene implicaciones y si a eso se suma la disposición final en sitios inadecuados porque no existen normas específicas de este tema, representa una problemática que puede complicarse aún más.

Para el funcionario si el sargazo no es captado desde altamar y desde ahí reducido su volumen, es complicado evitar su descomposición porque tiene estructura de casi el 90 por ciento de agua.

“Es necesaria una estrategia que atienda el problema de manera integral, sin que al momento la hayan puesto en práctica (…) Quienes lo recogen de las playas y disponen de él lo tiran en lugares inadecuados con posibles consecuencias por los lixiviados y porque han usado zonas de manglares que pueden dañar el manto freático”.

Reconoció esfuerzos importantes de las autoridades estatales, de hoteleros y de autoridades municipales en las playas, y las llamadas de atención de comunidades científicas e investigadores que muestran que la presencia del sargazo al quitar la luz al interior del mar está inhibiendo la creación de pastos marinos y dañando adicionalmente la vida de corales y arrecifes.

“Es una situación de carácter ambiental pero al llegar a la playa se convierte en un problema de salud, porque en su composición algunos materiales como los terpenos al entrar en descomposición liberan ácido sulfúrico y gas que en ciertas composiciones es altamente venenoso y la presencia de otros componentes que pueden generar daños a la salud independientemente de una gran cantidad de bacterias que al entrar en contacto con el cuerpo humano generan problemas dermatológicos y de otro nivel a los turistas”, aseguró.