Levantar el sargazo no es como recoger basura citadina

AMLO acusó a gobiernos anteriores de decretar de manera irresponsable emergencia por el sargazo

Iván Restrepo
Foto: Juan Manuel Valdivia
La Jornada Maya

Lunes 1 de julio, 2019

Me prometí dar de vacaciones al sargazo. Desde 2012 he expuesto aquí el origen del problema, sus efectos nocivos en el ambiente y las actividades económicas del Caribe mexicano. La descoordinación entre las instancias oficiales, empresariales y científicas para resolverlo. Sin embargo, las suspendo por lo ocurrido la última semana.

En su visita a Yucatán y Quintana Roo, el Presidente de la República desperdició la ocasión para encabezar una reunión donde se explicara la estrategia del gobierno y los demás sectores involucrados. Dijo que no es un problema grave y tiene solución y es como recoger basura en la Ciudad de México. Acusó a los gobiernos anteriores de decretar de manera irresponsable emergencias por el sargazo para hacer negocios.

En cambio, Rafael Ojeda Durán, secretario de Marina (Semar), calificó la situación de problema de Estado. Por orden presidencial, dicha dependencia coordina los trabajos contra el alga y reveló que en el sexenio de Enrique Peña Nieto se gastaron unos mil millones de pesos para tal fin. Mas no hubo resultados positivos ni se aprendió de la experiencia adquirida ni quedaron vestigios de materiales o equipos para utilizarlos en las arribazones futuras. Agrega la Semar que en 2018 el dinero público para limpiar playas y establecer barreras de contención no lograron su objetivo. Millones se entregaron a empresas bajo sospecha de pertenecer a funcionarios y/o amigos cercanos. En resumen, un fracaso.

Ahora la Semar repara el barco sargacero Kelsol, anclado en Ensenada, y contará con cuatro unidades más y equipos especializados para recoger y trasladar el alga a sitio seguro. Pero el empresario Francisco Córdoba Lobo, del Consejo Consultivo Asesor para el sargazo, afirma que Quintana Roo no dispone de puertos donde puedan llegar los barcos con las miles de toneladas que recojan; tampoco sitios adecuados para depositarlas.

Agreguemos que se desconocen los procesos técnicos para aprovecharlas en actividades económicas. Al respecto, desde hace un mes la Secretaria del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) publicó un detallado documento con los lineamientos técnicos y de gestión para atender ese y otros problemas y proteger las formaciones coralinas, la pesca, la arribazón de tortugas. Hasta los manglares.

Mientras abundan las declaraciones nada favorables de dirigentes del sector hotelero y los servicios turísticos sobre la actuación oficial de que el sargazo traerá la debacle económica a Quintana Roo, el fundador del Grupo Xcaret, Carlos Constandse, y el presidente de Viajes Bojórquez, opinan que es necesario acabar con la mala publicidad que ahuyenta visitantes. Constandse señala que hizo bien López Obrador en asegurar que el problema no es grave porque si el Presidente está muy preocupado, pues no voy.

En cambio sí fueron el pasado jueves a Cancún representantes de 13 países y varios científicos a la cumbre internacional sobre el sargazo en el gran Caribe. La convocó el gobierno de Quintana Roo y fue notable la ausencia de las instancias federales. Los participantes reconocieron que es un problema mundial y no se ha hecho lo suficiente para evitar los daños que ocasiona el alga en el medio marino y en las actividades económicas, sobre todo en el turismo; que seguirá llegando y en abundancia por el calentamiento global. Por ello urge investigar su comportamiento, establecer una estrategia mundial para evitar sus efectos y utilizar la ciencia y la tecnología a fin de transformar lo que hoy causa daño en algo benéfico.

Y para lograrlo, establecieron una agenda de trabajo y de información común para el gran Caribe y cada país; llevar el problema a las instancias internacionales del medio ambiente y la cooperación y utilizar adecuadamente los recursos públicos y privados, técnicos y científicos; involucrar en la solución del problema a las comunidades costeras, pues son las más afectadas.

Precisamente la tarea pendiente de cumplir en México por las instancias oficiales, el sector empresarial y el científico. Cuando se tenga una agenda común, y se cumpla, el sargazo será un asunto menor, como asegura el Presidente.