Consejo Europeo pide fin a las guerras comerciales en el G7

La policía lanzó chorros de agua a unos 400 manifestantes anticapitalistas

Texto y foto: Ap
La Jornada Maya

Ciudad de México
Sábado 24 de agosto, 2019

La economía mundial pierde estabilidad día a día y la Amazonía arde en llamas, volviéndose el punto focal del debate del cambio climático. Sin embargo, las iniciativas para lograr el consenso entre las democracias del Grupo de los 7 sobre la economía, el comercio y el medio ambiente lucían poco prometedoras el sábado, cuando los gobernantes llegaban a su cumbre de tres días en el sur de Francia.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, dijo que la cumbre en la ciudad balnearia de Biarritz sería "una difícil prueba de la unidad y la solidaridad del mundo libre y sus líderes" y que "este podría ser el último momento para restaurar nuestra comunidad política".

La policía lanzó chorros de agua a unos 400 manifestantes anticapitalistas que bloqueaban rutas en un pueblo cerca de la cumbre.

Algunos manifestantes arrojaron piedras, pero la multitud en Bayona se comportó mayormente de manera pacífica.

La policía respondió con disparos al aire y luego con el cañón hidrante. El incidente tuvo lugar cerca de un puente donde la policía había montado una barricada como parte de las estrictas medidas de seguridad en torno a la cumbre, que concluye el domingo.

Aunque Tusk, que preside el consejo de jefes de estado o gobierno de los 28 miembros de la Unión Europea, dijo que lo último que quería el bloque era una disputa comercial con Estados Unidos y pidió "el fin de las guerras comerciales", también prometió tomar represalias en contra de los productos norteamericanos en caso de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumpla con su amenaza de imponer aranceles sobre el vino francés. Trump hizo la amenaza en respuesta a una propuesta de un impuesto francés contra las empresas de internet.

El mandatario francés y anfitrión de la cumbre, Emmanuel Macron, ya ha dejado en claro sus bajas expectativas de que Trump se integre a cualquier comunicado sobre combatir el cambio climático, a pesar de que el tema encabeza la agenda debido a los enormes incendios en la Amazonía.

Para agravar las cosas, Macron rechazó ya la solicitud de Trump de permitir el reingreso de Rusia al G7, cinco años después de ser expulsado por anexarse la península de Crimea. Además, el mandatario francés intentará mantener unido el frente europeo respecto al acuerdo nuclear con Irán y ante las objeciones de Estados Unidos.

Macron colocó de manera súbita en la agenda los incendios en la zona del río Amazonas y amenazó con bloquear un acuerdo comercial de la Unión Europea con varios países sudamericanos agrupados en el Mercosur, entre ellos Brasil. Irlanda se unió a la amenaza. La canciller alemana Angela Merkel no estuvo de acuerdo y su oficina declaró el sábado que bloquear el pacto con el Mercosur no reducirá la destrucción de la selva brasileña.

“La situación es complicada porque en temas como el comercio, Irán o el clima, por primera vez en mucho tiempo los siete no tenemos una postura unánime”, dijo Macron a la prensa a inicios de semana. “Es por eso que quería evitar declaraciones sin sentido. A pesar de ello, creo que esta labor es indispensable porque debemos tener un intercambio con Estados Unidos, porque debemos encontrar puntos en común, porque creo que a todos nos conviene reconstruir una coordinación”.