El campo sufre las consecuencias por el cambio climático: IICA

Se estima que dicho sector en América Latina es responsable de 25 por ciento de las emisiones de GEI

Carolina Gómez Mena
Foto: Notimex
La Jornada Maya

Ciudad de México
Lunes 30 de septiembre, 2019

El sector agropecuario no solo genera Gases de Efecto Invernadero (GEI), sino que también sufre las consecuencias del cambio climático, por ello se deben tomar medidas para que reduzca sus emisiones.

Se estima que dicho sector en América Latina es responsable de 25 por ciento de las emisiones de GEI, por ello podría asumir un rol clave para revertir esa realidad y ser un detonador del desarrollo sostenible, sostuvieron especialistas del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

Datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indican que las emisiones de GEI del sector agropecuario en México entre 1990 y 2016 crecieron a una tasa media anual de 0.38 por ciento.

En el encuentro Cambio Climático y Producción Agroalimentaria: desafíos y oportunidades, organizada por el IICA y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) se expuso que el sector agroalimentario de América Latina y el Caribe puede reducir la emisión de GEI si se diseñan estrategias diferenciadas y soluciones coordinadas que incorporen el uso de nuevas tecnologías para la mitigación y la adaptación al cambio climático.

“Para el 2030 hay que revertir las emisiones de GEI en el planeta y en el sector agroalimentario, el cual puede ayudar a mitigar la fuente de emisiones, secuestrar el carbono de los suelos, potenciar la adaptación y la resiliencia ante el cambio climático y aprovechar la biodiversidad”, afirmó la especialista en Cambio Climático, Recursos Naturales y Gestión de Riesgos Productivos del IICA, Kelly Witkowski.

El agro juega un papel protagónico como generador de ingresos y empleo, pero sobre todo por el desafío que afronta: satisfacer la creciente demanda de alimentos en un contexto complejo por las amenazas del cambio climático y la escasez de recursos naturales y tierras cultivables, comentó.

Además de la situación del cambio climático a nivel global y su impacto en el sector agroalimentario, se abordaron los compromisos de los países de América Latina presentados ante la Convención Marco de las Naciones Unidas y los procesos de planeación de las políticas públicas.

En el caso de México, Witkowski destacó la importancia de que en la planeación del Programa Sectorial de la Sader la Agenda de Cambio Climático y Producción Agroalimentaria 2018-2030.

“El cambio climático se debe pensar globalmente porque nos afecta a todos. Las soluciones deben contribuir a incrementar la productividad de manera incluyente y equitativa a través de políticas diferenciadas y estrategias locales”, explicó Sol Ortiz, directora general de Atención al Cambio Climático de la subsecretaría de Agricultura de la Sader.

“El desafío es la coordinación sectorial e intersectorial”, agregó Ortiz, quien recomendó revisar las estrategias de Argentina, Costa Rica y Chile para escalar las soluciones.

El representante del IICA en México, Diego Montenegro, comentó que “fomentar el desarrollo sustentable con baja intensidad de carbono, reducir emisiones de GEI, disminuir las condiciones de vulnerabilidad e incrementar las capacidades adaptativas frente al cambio climático son metas deseables para México y América Latina”.

“Para alcanzar estas metas se debe contar con instrumentos adecuados de política pública integral, una coordinación entre el sector público y privado, y priorizar cadenas de valor en los espacios rurales con visión de futuro”, agregó.

La coordinadora de proyectos del IICA en México, Leticia Deschamps, sostuvo que la mitigación y la adaptación al cambio climático requieren de tecnologías y metodologías especializadas, impulsadas por la institucionalidad respectiva.

“Es necesaria la coordinación sectorial e intersectorial para que cada institución genere instrumentos, información, investigación, extensión, incentivos, financiamiento y capacidades en todos los niveles”, dijo Deschamps.

En el encuentro participaron organismos vinculados a la Sader, académicos e integrantes del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) y de la agencia Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ por sus siglas en alemán).