Falta norma para la industrialización del sargazo: Carlos Gosselin

El ex líder hotelero indicó que sólo esperan la autorización de la Semarnat

La Jornada Maya
Foto: Juan Manuel Valdivia

Cancún, Quintana Roo
Jueves 3 de octubre, 2019

El hotelero Carlos Gosselin Maurel, padre del Protocolo de Puerto Morelos, informó que el único programa oficial que maneja de manera integral el sargazo en Quintana Roo, lo hace de manera “ilegal” por la falta de una norma para poder catalogar la macroalga, que es el siguiente paso a coordinar con el gobierno federal.

El ex líder hotelero indicó que sólo esperan la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

“Después de la reunión de hace 15 días en la Ciudad de México, estamos ya buscando una norma; mientras no la tengamos, no podemos avanzar. Es la única forma de garantizar las inversiones, pero todavía no lo hemos podido lograr”, señaló.

Manifestó su confianza en que antes de que concluya el año consigan la anuencia de las autoridades ambientales de la Federación.

Comentó que con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) se logró negociar un préstamo a fondo perdido de 260 millones de pesos; empero, el gobierno federal concluyó que por falta de tiempo durante el último trimestre de 2019 no podría aplicarse, y se acordó que los recursos serían liberados para su aplicación durante el próximo año.

El principal beneficio, dijo, es que volverán a tener playas limpias, porque el sargazo ya tendrá un destino y una utilidad, “y si no apuramos una solución, en los próximos dos años ya no habrá dónde depositarlo”.

Adelantó que pronto habrá una conferencia en Puerto Morelos para anunciar el éxito total de la iniciativa.

El Protocolo de Puerto Morelos, reveló Gosselin Maurel, ya es parte de la estructura del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), portavoz ambiental de la ONU, y que ya trabajan en una costosa técnica para reponer el color azul turquesa a las aguas del Caribe mexicano, que aún tienen un tono “chocolatoso” por el sargazo.

“Estamos buscando mecanismos para volver a rescatar el color azul del agua. Ese color obedece al sargazo que se hundió en el curso del año pasado y que está a las orillas de la playa. Estamos haciendo un bombeo de agua azul a 150 metros a ver si logramos que genere una corriente que nos arrastre agua azul y sacar el sargazo”, ijo.

Carlos Gosselin dijo que aún es muy difícil cuantificar el proceso de azulamiento de las playas frente a su hotel, el Paraíso La Bonita; empero, dijo que se están gastando entre 150 mil y 200 mil pesos semanales en la experimentación.