Casi seis mil niños tienen autismo en Yucatán: asesor del Centro A.Y.U.D.A.

"Cada vez es más probable que en las nuevas generaciones nazca un chico con el transtorno", señaló Marcín Salazar

Texto y foto: Graciela Ortiz
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Domingo 20 de octubre, 2019

“De 540 mil niños entre uno y 12 años que hay en Yucatán, 5 mil 933 sufren de autismo”, sostuvo Carlos Marcín Salazar, sicólogo clínico ponente del diplomado Detección e intervención temprana del espectro autista, organizado por la Asociación Yucateca de Lucha contra el Autismo y otros Trastornos del Desarrollo A.C. (Centro A.Y.U.D.A), y avalado por la Segey, que se dictó en las instalaciones de la sede Inalámbrica de la dependencia.

Hace tres años se realizó un estudio epidemiológico nacional que concluyó la prevalencia del autismo de un niño por cada 115 regulares, “ahora es de uno por cada 90, se está incrementando la prevalencia de manera desproporcionada”. Por otro lado, el rango es de cuatro a uno, es decir, de cinco niños con esa condición, cuatro son varones.

El especialista en trastornos del desarrollo señaló, además, que existen en el país más de 600 mil casos entre adolescentes y adultos; pero la alarma es hacia los infantes, porque se trata de un trastorno del desarrollo y es más difícil detectarlo en adolescentes y adultos.

Afirmó que las causas son generalmente genéticas, que provienen de familias con diferentes padecimientos neurológicos, “y cada vez es más probable que en las nuevas generaciones nazca un chico con autismo, con Síndrome de Asperger (SA) o Trastorno por Déficit de Atención (TDA), que son los más frecuentes”.

Puntualizó que hay una explicación genética que se está potencializando en cada familia, “hace algunos años se medía en seis grados qué tanto estabas cercano al autismo, ahora los grados de autismo se han reducido, de manera que en el primero y segundo grado ya se tiene un familiar con autismo”.

Otra de las causas puede encontrarse en la ingestión de medicamentos siquiátricos durante el embarazo, ya que afecta el tubo neural del bebé a nivel embrionario, “por lo que el cerebro no crece, no se conforma ni madura de la misma manera”.

El trastorno de espectro autista es una condición del desarrollo que afecta principalmente el área sociocomunicativa y conductual, por eso el especialista recomendó iniciar el tratamiento cuando el niño tiene entre un año y un año y medio.

En el Manual Diagnóstico Estadístico de los Trastornos Mentales ha sustituido la antigua definición de “trastornos generalizados del desarrollo”, por “trastornos del espectro autista” (TEA), nivel uno, dos y tres.