Entre 8 y 9 por ciento de infantes sufre abuso sexual en Yucatán

Quintana Roo y Ciudad de México poseen los menores porcentajes

La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 20 de noviembre, 2019

En Yucatán, ocho por ciento de las niñas de seis a nueve años declararon que algún miembro de su familia ha tocado su cuerpo (ubicándose en el puesto 22 por entidad federativa), en tanto el porcentaje de niños fue del 11.8 (puesto 21), conforme a la Consulta Infantil y Juvenil 2012, realizada por el Instituto Nacional Electoral (INE), donde se indaga sobre abuso sexual, para los grupos de edad de seis a nueve, 10 a 12 y 13 a 15 años de edad, a nivel nacional y por entidad federativa, datos revelados por una investigación sobre Abuso Sexual Infantil (ASI), realizada por el Instituto de Investigación Early Institute.

En nuestro estado, en la franja de 10 a 12 años, encontramos que 6 por ciento de las niñas sufrieron esa situación, en tanto el 8.9 por ciento fueron niños. Por otro lado, 3.9 por ciento de adolescentes mujeres entre 13 y 15 años y el 5.5 por ciento de varones refirieron ser tocados por algún familiar.

A nivel nacional, 9.4 por ciento de las niñas y 13.1 por ciento de los niños afirmaron que han tocado su cuerpo, en la franja de seis a nueve años. Michoacán y Chiapas son los estados con mayores porcentajes, tanto para niñas como para niños, mientras Quintana Roo y Ciudad de México poseen los menores porcentajes.

En el grupo de 10 a 12 años, a nivel nacional, 6.2 por ciento de las niñas respondió que las han tocado, y nueve por ciento de los niños. Los estados con porcentajes más altos, para ambos sexos, son Querétaro, Oaxaca, Puebla y Tamaulipas. Para los adolescentes de 13 a 15 años, 4.6 por ciento de las niñas y 6.1 por ciento de los niños afirmó haber sufrido esa situación.

Las estadísticas recogidas por esta investigación datan de 2010 a 2017, y si bien algunas distan mucho de estar actualizadas, los autores recogieron un amplio espectro de indicadores, tales como: delitos sexuales, maltrato infantil que muchas veces implica abuso sexual, y egresos hospitalarios relacionados a abuso sexual, lo que permite tener una noción más acertada de la realidad con cifras cotejadas, ya que en México no hay una fuente concreta que permita conocer la situación del ASI.

Tampoco existen datos sistematizados que, de manera regular, se puedan considerar indicadores sobre este problema. Incluso, en mediciones internacionales como las del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) el único dato disponible de México es sobre homicidios.

No existe un monitoreo con datos empíricos que fundamenten el seguimiento de programas ni de la situación del ASI, más allá de casos mediáticos, basados en cifras cuyo origen no es muy claro.


Foto: Rodrigo Díaz Guzmán

ECOPRED

La Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia (ECOPRED) se levantó del 6 de octubre al 9 de diciembre de 2014, en 47 ciudades, ubicadas en los 32 estados de la República Mexicana. La cobertura de esta encuesta fue urbana y tuvo dos poblaciones de interés; por un lado, jefes o jefas de hogar, y por el otro, jóvenes entre 12 a 29 años de edad.

Resulta de interés conocer las estimaciones sobre delitos sexuales, los cuales cubren desde manoseo, tocamiento ofensivo, estupro, hasta violación sexual.

En Mérida hubo un total de 14 mil 654 víctimas, 6 mil 402 por 100 mil habitantes.

En general, en las zonas urbanas del país se estimó que en 2014 hubo 538 mil 79 víctimas de delitos sexuales, lo cual representó una tasa de 5 mil 569 víctimas por cada 100 mil habitantes entre los 12 y los 29 años de edad. Las ciudades que resultaron con las tasas más elevadas fueron Cuernavaca, Gustavo A. Madero (alcaldía de la Ciudad de México), Guadalajara, León, Querétaro, Iztapalapa, Manzanillo y Ciudad Nezahualcóyotl, donde las tasas superaron las 7 mil víctimas por cada 100 mil habitantes del grupo de edad de 12 a 29 años.

Maltrato infantil

A partir de 2014, cuando entró en vigor la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, cambiaron las regulaciones de los sistemas DIF estatales. Ahora los estados no están obligados a entregar datos a un organismo central, sino cada entidad es responsable de su información.

De acuerdo a un estudio del DIF, en 2010 las tasas estatales de casos de maltrato infantil comprobados por 100 mil menores de edad más altas fueron Yucatán (354.6), Coahuila (304.1), Quintana Roo (144.2), Chihuahua (142.8) y Sinaloa (134.6). En las mismas entidades el nivel de denuncia ante el Ministerio Público (MP) de casos comprobados, expresado como tasa de denuncias por 100 mil niños y niñas, fueron desde 34 por ciento de los casos comprobados en Yucatán hasta un escaso 8.9 por ciento en Chihuahua.

Yucatán, con una de tasa de denuncia ante el MP de 121.9 casos por cada 100 mil niños y niñas, representa el 34 por ciento de los casos comprobados; Coahuila, con una tasa de denuncia de 41.2, indica que se denunció 13.5 por ciento de los casos comprobados; Quintana Roo, donde la tasa de denuncia fue de 21.9, representó el 15.2 por ciento; Chihuahua, donde la tasa de denuncia fue de 12.7, se denunció el 8.9 por ciento de casos comprobados y Sinaloa, donde la tasa de denuncia fue de 41.4, significó que 30.8 por ciento de los casos comprobados se denunciaron ante el MP.


Foto: Rodrigo Díaz Guzmán

La importancia de estos datos, a pesar de su falta de actualidad, radica en que ilustran claramente la poca denuncia que existe en torno a casos de maltrato. En particular para abuso sexual, que es uno de los tipos de maltrato que recibe el DIF, las cifras no son diferentes.

Delitos sexuales

Al hablar de delitos sexuales se consideran tanto víctimas menores como mayores de edad, ya que en la base de datos de incidencia delictiva no existe referencia a sus edades.

Los delitos sexuales que se denunciaron y registraron en México durante 2017 fueron 36 mil 158, siendo la tasa de 29.3 delitos por cada 100 mil habitantes. Esto supone un aumento de 14 por ciento en la tasa y de 16 por ciento en el número de delitos sexuales con respecto a 2015. El seguimiento de tres años indica que, de los delitos sexuales, el más frecuente es el abuso sexual.

Dicho delito tuvo las siguientes tasas en población general: 9.8 en 2015, 12.2 en 2016 y 12.8 en 2017, por cada 100 mil habitantes.

Otro delito sexual con un importante número de denuncias fue la violación simple. La tasa de violación simple fue de 8.6 delitos por 100 mil habitantes en 2017, mientras que la violación equiparada tuvo una tasa de 2.2. Considerando el objetivo central de esta investigación, se destaca que en 2017 hubo 35 casos de incesto, 43 en 2016 y 17 en 2015.

En 2017 los estados con las tasas de delitos sexuales más altas fueron: Baja California (70), Chihuahua (64), Baja California Sur (57) y Morelos (53). Colima y Tabasco les siguieron, siendo también estos estados los que tuvieron mayores incrementos entre 2015 y 2017.

En 2017 los estados con las tasas más elevadas de delitos de abuso sexual fueron Chihuahua (31.3), Baja California (31), Baja California Sur (28.6), Jalisco (28.6), Colima (24.6) y Morelos (23). Yucatán fue el estado que le sigue a Morelos en orden de magnitud en 2017, con una tasa de 19.4 delitos de abuso sexual por cada 100 mil personas, siendo de 19.8 en 2015 y 20.1, en 2016.

También se consignaron los números de delitos y tasas donde el bien jurídico afectado fue la libertad y la seguridad sexual, por entidad federativa, de 2015 a 2017, así Yucatán mostró que en 2015 hubo 682 delitos, con una tasa de 32; 684 en 2016 (tasa 32) y 669, en 2017 (tasa 31).


Foto: Fernando Eloy

Egresos hospitalarios

En una investigación propia del Early Institute, se indagaron los casos de egresos hospitalarios relacionados a abuso sexual.

De un millón 750 mil 790 casos de hospitalizaciones de personas menores de 18 años de edad durante 2015 (en sector salud, e instituciones públicas), se encontró que 309 egresos estuvieron relacionados a abuso sexual infantil (152 del sector salud y 157 pacientes de instituciones públicas). De los 309 casos, 271 fueron niñas (87.7 por ciento) y 38 fueron niños (12.3 por ciento). Entre los 0 y los 5 años hubo 43 casos, 24 niñas y 19 niños; el porcentaje de niñas (55.8 por ciento) fue levemente superior al de niños.

Sin embargo, conforme aumenta la edad se observa un crecimiento en la proporción de niñas afectadas por este tipo de violencia. De los 6 a los 12 años, la proporción de niñas que egresan de un hospital por una causa de abuso sexual o problemas relacionados al abuso, fue 75.7 por ciento (53 niñas contra 17 niños, con un total de 70 casos).

En el grupo de 13 a 17 años se registraron 194 egresos del sexo femenino y dos del sexo masculino; es decir, 99 por ciento de las víctimas fueron niñas. El comportamiento de esta proporción entre los adolescentes de 13 a 17 años es similar a lo que se observa en el grupo de adultos de 18 años o más, donde la proporción de mujeres es abrumadora: 96.7 por ciento (de un total de 246 pacientes, 238 fueron mujeres).

A nivel nacional la tasa de egresos de menores de edad en 2015 por abuso sexual o problemas relacionados fue de 0.77 niñas, niños o adolescentes por cada 100 mil habitantes de 0 a 17 años de edad.

Las mayores tasas estatales se registraron en Tlaxcala, Querétaro, Sonora y Yucatán. En Tlaxcala esta tasa fue de 11.16 y en Querétaro de 10.92, mientras que en Sonora y Yucatán estos niveles fueron de 1.65 y 1.63 niñas, niños o adolescentes por 100 mil habitantes entre los 0 y los 17 años de edad.

Querétaro fue el estado con la mayor tasa de niñas que egresaron por atención a un abuso sexual en 2015, con una tasa de 22.26 niñas por 100 mil habitantes de sexo femenino, menores de 18 años de edad. Le siguió Tlaxcala, con una tasa de 21.83. Yucatán se ubicó en el tercer lugar en cuanto a tasa de niñas, con 3.33.


Foto: Rodrigo Díaz Guzmán

Definición del ASI

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud el ASI es “la participación de un niño en una actividad sexual que no comprende completamente y a la que no puede dar consentimiento o, para la cual, no está preparado en su desarrollo y no puede consentir, o que viola las leyes o los tabúes sociales de una sociedad. El abuso sexual de un niño está evidenciado por una actividad entre un niño y un adulto u otro niño, que, por su edad o desarrollo, está en posición ante el primero de responsabilidad, confianza o poder y que pretende gratificar o satisfacer sus necesidades”.