post Image

Xunáan Kaab*: la abeja sagrada de los mayas

Mauricio Cervantes
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Miércoles 20 de mayo, 2020

Tuve el primer contacto con las abejas nativas al acompañar a Stephane Palmieri a la apertura de un nido silvestre de Xunáan Kaab encontrado en un jobón -o tronco- a unos kilómetros de Cobá, en Quintana Roo. Después de una ceremonia indígena, en medio de todos los aldeanos, se extrajo la miel de manera quirúrgica, evitando deteriorar secciones vitales del nido, ayudando de este modo a preservarlo y a duplicar la colmena. Habían pasado 100 años desde la última vez que se cosechaba de esa manera el néctar en Sahcab Mucuy.

La labor de Palmieri al frente de la Fundación Melipona Maya no sólo ha incentivado la meliponicultura -manejo y crianza de las abejas sin aguijón o abejas de los trópicos-, ha contribuido al empoderamiento de las comunidades mayas implementando antiguas prácticas agrícolas, promoviendo el cultivo de 80 especies de plantas nativas, conformando bancos de semillas y enseñando a los niños la importancia que tienen para su comunidad las abejas y sus expresiones ancestrales, así como la conservación de la biodiversidad y el desarrollo de una cadena de valor sostenible. En un lustro la Fundación ha habilitado 12 millares de colmenas en los tres municipios mayas de Quintana Roo y actualmente monitorea el desarrollo de sus programas en 30 comunidades.

En cualquier rincón del planeta donde haya flores podremos encontrar alguna de las 20 mil especies de abejas. En México se han registrado más de 2 mil, de las que sólo 5 por ciento tiene costumbres gregarias y un número más reducido produce miel, cera o propóleos. Es en la polinización donde estriba su mayor contribución para la salud del planeta: 70 por ciento de la biomasa vegetal depende de ellas: en consecuencia, un alto porcentaje de nuestra dieta, la conservación de los mantos hídricos y los suelos.

[b]Manejo ancestral[/b]

Existen evidencias del manejo sistematizado de abejas sin aguijón en la península de Yucatán, de manera ininterrumpida a lo largo de 2 mil años. El códice Trocortesiano contiene el complejo biotecnológico más antiguo de meliponicultura en el mundo. Laura Elena Sotelo Santos, investigadora del Centro de Estudios Mayas de la UNAM ha hecho una interpretación exhaustiva de este documento, rico en especificaciones anatómicas, etológicas y taxonómicas de las abejas. Antes de la introducción de la [i]Apis mellifera[/i] en nuestro continente -la abeja cuya miel incide en los indicadores bursátiles- era fundamental el manejo de las especies de abejas nativas: se asociaban a los huertos, los solares, la herbolaria, la partería y a ceremonias relacionadas con los ciclos estacionales. La recuperación y profundización de ese conocimiento se ha incrementado en las últimas dos décadas, permeándose el saber etnológico hacia la ciencia.

Como un ejemplo, se cuenta con los estudios de la Universidad Autónoma de Chiapas inducidos hacia una reducción de amputaciones de pie diabético gracias a los emplastes de la miel de una abeja nativa.

El impacto favorable en la economía de los meliponicultores va de la mano de programas de producción apícola incentivados por la Conabio. A esta comisión e instituciones como el Colegio de la Frontera Sur, la Universidad de las Américas, el Instituto de Ecología o la Inana A.C. se debe la organización o la participación de los productores al lado de científicos, en varias emisiones del Congreso Mesoamericano de Abejas Nativas efectuado bienalmente desde hace veinte años.

[b]Uso de transgénicos[/b]

Es significativo un caso de trazas de soya transgénica encontradas en 2012 en un embarque de miel mexicana en Alemania; las fronteras de ese país no permiten el paso de organismos genéticamente modificados (OGM). El evento pudo haber afectado a miles de apicultores y campesinos: la coyuntura detonó el proceso federal iniciado por comunidades mayas para convertir a Yucatán en una zona libre de transgénicos. Después de años en los tribunales para liberar la zona de OGM, el decreto que prohíba sembrarlos no ha entrado en vigor, pero la lucha ha sido un icono que expresa cómo en tiempos antiguos, la alianza entre los individuos, las comunidades, sus tierras, agua y plantas orquestados por las abejas. Una de las organizaciones que promovió el proceso, el Colectivo Ma-OGM (No a los OGM) convocó a los pueblos mayas para acudir en aquel año a diez antiguas ciudades y escribir con cadenas humanas la frase que da nombre al colectivo. La acción, testimonio social de la alianza, habría sido digna de cualquier cumbre de arte contemporáneo.

Con acciones artísticas colaborativas tuve oportunidad de fundar en 2015, en Oaxaca, el Centro de Divulgación de Abejas Nativas (Cediana). Ganaron visibilidad, con ésta, otras iniciativas dedicadas a la meliponicultura. De ese periodo es la colección de ensamblajes Contenedores de suelos y semillas. Junto a muestras de suelos rojos y ocres dispuse esculturas hechas con ceras de distintas abejas y flores que ellas polinizan. La tierra roja, k´ankab para los mayas, aludía al lodo que cubre sus jobones. Las alegorías escultóricas expresaban el triple significado de la voz maya kaab: el de abeja, colmena y tierra.

El Cediana fue una más de las semillas polinizadas por Stephane Palmieri al igual que Kaab Cuatro, un programa dentro de Mérida dedicado a las abejas meliponas y que en breve abrirá un museo vivo en el parque Yu´um Tsil, uno de los microsistemas ecológicos de la capital yucateca. Proyectos como éstos denotan la concepción maya sobre las abejas, en tanto hacedoras de fertilidad. Una dulce fertilidad, si lo recogemos en esta cita de Laura Elena Sotelo:

“Cuando uno le pregunta a los sacerdotes tradicionales mayas o a los melinoponicultores de dónde sacan la miel estas abejas, ellos contestan que van a un hueco que está en el cielo en donde los dioses de la lluvia (los chaques) tienen una artesa llena de miel y lo que hacen las abejas es subir al cielo y bajar gotas de miel para los hombres. Es una miel sagrada, las abejas son sagradas”.

[i]*Su nombre científico es Melipona beecheii[/i]

[i]**Premio al Mérito Ecológico 2017[/i]

[b][email protected][/b]

Edición: Ana Ordaz

OPINIONES ANTERIORES

...
21 de Septiembre del 2020
Cristóbal León Campos
Agresiones antizapatistas
Leer más
...
21 de Septiembre del 2020
La Jornada Maya
RBG: la humana justicia
Leer más
...
21 de Septiembre del 2020
La Jornada Maya
¿Qué es la gobernanza?
Leer más
...
21 de Septiembre del 2020
Julio Hernández López
Frenados y desplegados
Leer más
...
21 de Septiembre del 2020
La Jornada
El lavado de dinero como negocio bancario
Leer más
...
21 de Septiembre del 2020
Enrique Galván Ochoa
La nostalgia del poder
Leer más
...
20 de Septiembre del 2020
Elena Poniatowska
Arturo Beristáin, actor de cepa
Leer más
...
20 de Septiembre del 2020
Margarita Robleda Moguel
Página en blanco
Leer más