Hacer historia en los olímpicos, la meta

Karem Achach relata una vida de sacrificios y esfuerzo que le está dando grandes frutos

Tania Medina
Foto Notimex
La Jornada Maya

23 de diciembre, 2015

Los movimientos gimnásticos al compás de la música, con una sincronización perfecta dentro de una alberca, han marcado a Karem Achach Ramírez, joven yucateca que ha dedicado su vida al nado sincronizado.

Karem, quien desde pequeña practicó varios deportes, consideró como el más importante aprender a nadar, debido a que su mamá lo veía como un seguro de vida en caso de un accidente.

Sus primeros pasos en la natación fueron en el Salvador Alvarado, donde practicaba el equipo de nado sincronizado. Fascinada de ver cómo las sirenas salían del agua con una sonrisa, empezó a enamorarse de esta disciplina, en la que se ha convertido en una figura del deporte mexicano.

Actualmente la yucateca se prepara para el preolímpico de marzo próximo en Brasil, donde junto con su pareja Nuria Diosdado tendrán que terminar entre los primeros 11 duetos para lograr su boleto a los Juegos Olímpicos de Río 2016. En una entrevista con La Jornada Maya desde México, la ondina consideró que el país tiene buenas posibilidades de conseguir el pase, luego de un año histórico para el nado sincronizado, que incluyó la plata para Nuria y Karem en los Juegos Panamericanos y un sobresaliente desempeño en el Mundial de Kazán.

En Yucatán esta disciplina es fuerte y sigue creciendo. El estado cuenta con otras dos seleccionadas nacionales, Regina Alférez y Wendy Mayor. Sin embargo, comentó Karem, en el país con el recorte de varias categorías el nado sincronizado se ha visto mermado, "ya que jovencitas dejarán de practicarlo a temprana edad".

Sobre su preparación, señaló que los entrenamientos son de ocho horas como mínimo, las dietas son balanceadas y “no me mato de hambre”. Dentro del agua, fue parte de dos hazañas este año: las ondinas mexicanas derrotaron en Toronto 2015 por primera vez a Estados Unidos y se colgaron dos preseas de plata, en duetos y equipos.

¿Cuál es la clave que tienen (Nuria y ella) para dar tan buenos resultados?, se le preguntó. “La conexión que tenemos más allá del agua, la amistad es la clave. Nos conocemos desde hace diez años, somos como hermanas” dijo. Tener una relación más allá de ser atletas las ha llevado a vivir un sinfín de anécdotas, y una de las más significativas y que Karem guarda con especial sentimiento es cuando las dos decidieron tirarse de un paracaídas; lo recuerda de manera especial, pues a su compañera de equipo no le agradan las alturas.

El sueño olímpico

La más grande meta de la ondina yucateca, quien llega mañana a esta ciudad para pasar las fiestas con su familia, es ir a una Olimpiada. Y, como señaló, no sólo se conformaría con estar allá, "sino en tener una participación histórica en la que México sea recordado por su aparición en una final de nado sincronizado", algo que ya consiguió en el mundial de Rusia.

También es importante para ella transmitir a las nuevas generaciones lo que ha aprendido durante casi 17 años de formación en la disciplina acuática. “Lo haría con todo gusto, es un sueño que tengo a futuro”.

La disciplina y mentalidad han sido pilares para la yucateca. “Hay días en los que no te quieres levantar” dijo Achach, pero su persistencia la ha llevado a ser una de las deportistas más reconocidas de México. Perderse fiestas, eventos e incluso no estar con su familia en momentos difíciles son algunos de los sacrificios que ha tenido que hacer para colgarse medallas.

Equilibrar entrenamientos y escuela es otro de los retos que ha afrontado Achach. Con una carrera terminada y una maestría a punto de iniciar, Karem demuestra que “es difícil, pero no imposible”.

Asimismo, expresó que el deporte yucateco cuenta con mucho talento; en el nado sincronizado “hay niñas que tienen mucho potencial, por lo que apoyar y explotar sus habilidades de manera adecuada es importante para que puedan sobresalir". Agregó que “si todos apoyaran al deporte y todos vieran las necesidades de los deportistas, pudiéramos llegar más lejos porque talento hay de sobra”.

“Tú tienes que ser mejor que yo, no te pongas límites”. Con esta frase alienta a las chicas que le dicen que quieren ser como ella.

Apoyos e infraestructura son cosas que necesita el deporte yucateco. "El no poder asistir a algunas competencias por falta de recursos limita en gran medida a los deportistas, es ahí donde se debe mejorar", manifestó.