"No se ha logrado borrar la particularidad cultural de la península"

Publicación demuestra que identidad regional "pervive"

Héctor Cobá
Foto: Especial
La Jornada Maya

Cancún, Quintana Roo
Lunes 8 de enero, 2018

La narrativa contemporánea de la península de Yucatán, en el género del cuento, posee una voz distintiva y goza de una fastuosidad poco conocida en el país, afirma Carlos Martín Briceño, antólogo de Sureste: Antología de cuento contemporáneo de la península, en la colección Biblioteca de cuento contemporáneo, editado por Ficticia Editorial y la Universidad Politécnica de Quintana Roo.

En el libro sobresalen relatos entrañables, maliciosos, inolvidables. Literatura de un Quintana Roo joven, cuya obra aún no es muy conocida. Junto a los textos de narradores de Campeche y Yucatán, de Quintana Roo se incluyeron en la antología a Raúl Arístides Pérez Aguilar, Agustín Labrada, Mauro Barea, Elvira Aguilar, Javier España, Héctor Aguilar Camín y Ramón Iván Suárez Caama. Sus cuentos cuestionan la doble moral que impera en todos los estratos sociales de las sociedades en el sureste mexicano, y gracias a que la globalización no ha logrado liquidar la particularidad cultural de la península, una zona donde las antiguas identidades regionales perviven, este es un documento-testimonio, registro de un momento de la tradición narrativa del sur.

Los seleccionados cultivan con esmero el cuento, una expresión tan antigua como la humanidad. Temas como el hartazgo de la vida en pareja, el placer de la venganza, los recuerdos de la infancia, el desaliento en la vejez, los demonios de la infidelidad, la crudeza del divorcio, la frustrante —y al mismo tiempo irónica— realidad del escritor, el fantasma del incesto y la vida signada por la doble moral, son los temas alrededor de los cuales giran las historias de esta antología.

Relatos cuyas tramas, en su mayoría, aluden a esa violencia sorda que tan comunmente se ha vuelto casi invisible en la península yucateca, una de las regiones con los niveles más altos de suicidio en el mundo y donde campean, a sus anchas, deseos soterrados que pocos se atreven a nombrar.

Se supo del texto gracias al aviso del novelista y ensayista cancunense Mauro Barea (desde Cádiz, España), incluido en la Sureste: Antología de cuento contemporáneo de la península; del solar quintanarroense escribe Raúl Arístides Pérez Aguilar su cuento Burbujas amarillas sobre la vida de una prostituta beliceña que vive en Chetumal; de Agustín Labrada, Flores para Natasha narra la historia de violento desamor (premio Estatal de Cuento Como el mar que regresa, Cancún 2006) y Mauro Barea en Geometría fraternal habla sobre el incesto. La obra también incluye textos creativos de Elvira Aguilar, Javier España, Héctor Aguilar Camín y Ramón Iván Suárez Caamal.

Narradores cercanos a la realidad

Carlos Martín Briceño, verdadero artesano de la palabra escrita y autor de los libros de cuentos: Los mártires del freeway, Caída libre, Montezuma´s revenger, la antología personal De la vasta piel (compendio del 2018 de sus mejores cuentos), así como de la novela La muerte del ruiseñor responde a La Jornada Maya interrogantes acerca de la publicación que pronto será presentada en diversos foros del país.

Los “deseos soterrados que nadie se atreve a nombrar” ¿son las violaciones de abuelos a nietos y de padres a hijos desde los antiguos mayas a la actualidad, llegando a los casos de pederastia de Cancún y Acapulco?

Reducir este concepto a los incestos frecuentes que se dan en la zona es demasiado pragmático, por no decir simplista. Al hablar de “deseos soterrados que nadie se atreve a nombrar”, y al aludir al elevado número de suicidios que tenemos en la península, me refiero a que la doble moral que impera en todos los estratos sociales de los habitantes del sureste es tan fuerte, que se ve reflejado en su manera de ver el mundo. Los narradores, por supuesto, no están alejados de esta realidad. Por eso algunos de los textos que aquí se incluyen hablan del incesto o del juego de las apariencias que suele recubrir los actos y modos de vida de los que habitamos en la península.

¿Qué fue lo más complicado durante la selección de textos de Quintana Roo?
Quintana Roo es un estado joven, por lo que su narrativa no es tan conocida fuera del estado. La tradición literaria de Campeche y Yucatán es mucho más conocida. El reto en este caso fue elegir a autores que representaran verdaderamente el sentir y el palpitar de la sociedad quintanarroense.


¿Cuál es el criterio narrativo para convocar a cuentistas quintanarroenses?
El criterio fue el mismo para todos los convocados: su calidad literaria y que continúen escribiendo y participando activamente en la vida cultural de su región.

Asimismo, gracias a que la globalización no ha logrado liquidar la particularidad cultural de la península, una zona donde las antiguas identidades regionales perviven y que muchos todavía conciben como otro México. Sureste, antología de cuento contemporáneo de la península resulta un documento-testimonio, registro de un momento de la tradición narrativa del sur, de las preocupaciones y búsquedas estéticas de sus protagonistas, ofrecidas al lector sin mayor pretensión que la de compartir la aventura sin tiempo del cuento, donde los autores son cuentistas vivos identificados abiertamente con la península, cada uno con intereses y edades distintas (Roldán Peniche Barrera, el mayor, sobrepasa los 80; los más jóvenes, Ileana Garma y Mauro Barea, no llegan a los 35), pero convergen en su interés por escribir relatos entrañables, maliciosos, inolvidables que contribuyan a mantener la eternidad del género.


¿Por qué crees que sólo Elvira Aguilar, entre las mujeres, escribe cuentos?
A Elvira Aguilar la he leído desde hace mucho y la considero una cuentista con todas las de la ley. Creo que la literatura no tiene nada que ver con el género. Supongo que en Quintana Roo, como en todo el mundo, el número de escritoras es inferior al número de escritores porque las oportunidades para las mujeres continúan siendo menores, igual que en cualquier tipo de profesión.


¿Considera que puede haber inconformidad por haber dejado fuera a los cuentistas Macarena Huicochea, Gabriel Vázquez, Nicolás Durán de la Sierra, Carlos Calzado o Miguel Ángel Meza?
La selección, tal como comento en el prólogo, obedece a lo que yo he leído y descubierto en los últimos 20 años. En el mismo prólogo pido una disculpa a los autores que omití por falta de conocimiento. Esta antología es una muestra de lo que se escribe actualmente en narrativa en la península (autores vivos). Si el libro contribuye al descubrimiento de nuevos autores, como los que tú mismo me mencionas, pienso que se habrá cumplido uno de los objetivos que me tracé: dar a conocer al resto de la república lo que hoy se hace en el sureste.


¿Hay fecha para la presentación del libro?
Estamos en pláticas con el rector de Universidad Politécnica de Quintana Roo campus Cancún, Raúl Arístides Pérez Aguilar, para definir la fecha de presentación en Cancún y Chetumal; se decidirá si se hace en la última semana de enero o la primera de febrero próximo, y se piensa invitar a destacados escritores como Beatriz Espejo, Hernán Lara Zavala y Héctor Aguilar Camín para presentar la antología, que con un tiraje de mil ejemplares, se distribuye en las principales cadenas de librerías de México: Dante, Gandhi, Educal y Fondo de Cultura Económica (FCE), desde diciembre; incluso el libro estuvo a la disposición de los asistentes a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara.

Tiempo atrás
Sureste, antología de cuento contemporáneo de la península tiene antecedentes históricos en la literatura regional, desde Chiapas hasta Quintana Roo con Tiempo vegetal a Poetas y narradores de la Frontera Sur, Prólogo y selección de María José Rodilla, Gobierno del Estado de Chiapas (1993) e Inventa la memoria. Narrativa y poesía del sur de México, Prologo y selección de Víctor Hugo Vázquez Rentería, Alfaguara (2004).