Alberto Ruy-Sánchez presenta obra sobre la exploración del mal

El autor presenta su libro "Los sueños de la serpiente", en la Filey

Katia Rejón
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 13 de marzo, 2018

El escritor Alberto Ruy-Sánchez Lacy presentó su más reciente obra, descrita por Mauricio Mejía como “uno de los libros más fascinantes del español del Siglo XXI”, Los sueños de la serpiente (Alfaguara, 2017) en el marco de la Filey 2018.

Antes de iniciar la entrevista, el escritor me interrumpe para preguntar cómo estoy, cómo ha estado el trabajo. La sencillez y tono de su voz resultan curiosos de alguien que se propuso hablar de la maldad, pero sobre todo de alguien que ha recibido el reconocimiento literario más importante en México, el Premio Xavier Villaurrutia.

“Llevo varios años explorando el deseo con un conjunto de libros, cinco novelas que están publicadas en un solo volumen”, explica refiriéndose a En los labios del agua (1996), Los jardines secretos de Mogador (2001), La mano del fuego: un Kama Sutra involuntario (2007) y Nueve veces el asombro (2005).

Se describe como un escritor documental porque investiga, escribe sobre las cosas que no sabe y durante el proceso aprende y vive cosas a través de la escritura, la cual lo hace comprender las dimensiones de la vida.

La historia de Los sueños de la serpiente se centra en un hombre que ha perdido la memoria y está en un hospital siquiátrico. Para recuperarla, sigue las instrucciones del famoso neurólogo y escritor británico Oliver Sacks, de quien se han hecho películas y varios libros debido a la peculiaridad de sus tratamientos.

El doctor le receta un “palacio de la memoria”, que no es más que su propia celda del hospital convertido en un muro de apuntes. El método trata de pintar en las paredes para recordar cosas, inventar a sus padres, construir con ficción y destellos de recuerdos, su propia historia.

“Una cosa que descubrió Oliver Sacks es que la relación entre el espacio y la memoria es estrecha”, apunta el escritor.

A lo largo de la novela, tanto el protagonista como el lector va descubriendo la vida del paciente, quien resulta ser una persona que vivió la maldad, pero también la ejerció. “Todo el libro es una exploración del mal que una persona padece y replica. Hay aspectos de la historia universal que la gente no conoce y que también descubre en este libro” agrega.

La revolución bolchevique de 1917, el asesinato de Trosky en su casa de Coyoacán, y las epidemias ideológicas del siglo XX conviven con escenarios más simples como un cuarto de hospital. El libro está acompañado de ilustraciones y manuscritos de la realidad, por lo que Ruy-Sánchez le ofrece al lector no sólo un fragmento de la historia de un hombre, sino de la historia misma.